31 octubre, 2006

Interpelación al Ministro Astori

Les comunicamos que está confirmada la interpelación al Ministro de Economía, Danilo Astori, por parte del Diputado del Partido Independiente Cdor. Iván Posada para el próximo jueves 9 de noviembre, a las 11.00 hs.

Saludos a todos ,
Pablo Sosa
Depto. de Prensa Partido Independiente

De la Facultad de Medicina del Claeh: Invitación

Charla para estudiantes y docentes
Miércoles 31 de octubre 10.30 hs.

En el marco del II Congreso MERCOSUR de Gerontología y Geriatría que se realiza en Punta del Este, visita la Facultad de Medicina – CLAEH el Prof. Dr. Diego Bernardini de la Universidad de Salamanca - España.

Documento de Cabildo 1813: DE FRENTEAMPLISTA a FRENTEAMPLISTA

Con más razón hoy: vamos a hacer lo que se tiene que hacer
Como expresáramos días pasados en una radio local, "¡somos frenteamplistas y defendemos sus principios y valores por encima de cualquier circunstancia!". Damos muestra de eso todos los días, no por ser gobierno vamos a dejar de hacer lo que se tiene que hacer. Con más razón aún, vamos a defender la transparencia, la justicia social y aquellos valores que nos han isnpirado siempre a los frenteamplistas y ni se nos ocurre barrer para abajo de la alfombra.
Nos preguntamos: ¿no será que no se está haciendo lo que se tiene que hacer?
Se nos habla de unidad y se nos pide a través de una nota en un diario del este que no expresemos nuestra visión diferente para consolidar así la actuación del gobierno departamental y nacional y nos preguntamos: ¿no será que no se está haciendo lo que se debe hacer? Y sobre esto, no podemos más que reafirmar nuevamente nuestro compromiso como frenteamplistas con la gente de Maldonado y por eso queríamos documentarlo al principio de esta nota.
No hay que confundir lo nacional con lo departamental, nosotros vemos equipos con capacidades muy diferentes.
Queremos estar unidos, pero detrás del mejor equipo
Estamos convencidos de que el único adversario que podemos tener hoy en el Frente es la falta de capacidad de gestión. ¡Sí queremos estar unidos pero detrás del mejor equipo! Es importante haber llegado a ser gobierno pero más importante es poder seguir produciendo los cambios que nos reclama la gente más allá de estos cinco años. Esto se va a lograr solamente con una gestión eficiente, llevada a cabo por los mejores en cada función.
Estamos preocupados: ¡el partido se está jugando y la responsabilidad es grande! ¡¡¡No nos tenemos que olvidar que llegamos para marcar el rumbo de este departamento!!! Todo el tiempo hemos propuesto trabajar en equipo y no sólo con la gente del Frente, y, menos aún, sólamente con una parte del Frente.
Internas 12 de noviembre
Este próximo 12 de noviembre en las elecciones internas los frenteamplistas elegiremos la conformación del plenario departamental y nacional y es aquí donde queremos que se hagan escuchar para marcar el rumbo y las actuaciones de los frenteamplistas en sus actos de gobierno, por eso les pedimos que se hagan escuchar a través de nuestra lista.
Cabildo 1813, garantía de frenteamplismo
Como se sabe, siempre hemos manifestado nuestro punto de vista, sin medir costos políticos. Actuamos por principios, todo lo que se hace mal produce enormes injusticias.

De DIARIOENFOQUES.COM: Diálogo entre el Dr. Pedro Bordaberry y el Dr. Gonzalo Fernández

Al detalle, el diálogo entre el Dr. Pedro Bordaberry y el Secretario de la Presidencia de la República, Dr. Gonzalo Fernández
Pedro Bordaberry: Ché, mirá, no te hago perder tiempo porque aparte debés tener poco en esto. Te vine a ver más que nada a conversar por el asunto de mi viejo.
Gonzalo Fernández: ¿En que está eso? El Tribunal revocó y ….
PB: …yo, desde el punto de vista judicial, ¿viste?, me parece que es una cosa que si la resuelven los jueces, creo que estamos bien, que estoy bien. Me parece. Sencillamente porque lo que era jodido para el viejo era el atentado a la Constitución. Era un asunto difícil, ¿no? Si me van a decir si atentó contra la Constitución el 27 de junio de 1973 … yo soy el hijo; tampoco te voy a decir que …. Pero eso notoriamente prescribió, la sentencia de primera instancia lo dijo, la del Tribunal lo dijo indirectamente porque dijo: “bueno, en realidad, usted tiene primero que indagar y después decidirlo porque fíjese que también se denuncia que a partir de ese momento hubo homicidios y desapariciones y eso tiene que investigarlo. Y en esos casos, podría correr la agravante que amerita que se amplíe el plazo de prescripción en un tercio”. A contrario sensu, está diciendo que el atentado a la Constitución sí está prescripto. O sea que …. Después yo, en eso tenemos toda la tranquilidad, bueno, obviamente que el viejo nunca participó en esas cosas. Así que lo sabemos bien. Y vos ves los expedientes y no hay ninguna sola prueba. La prueba, en el caso de Michelini y Gutiérrez Ruiz, es una prueba que dicen: “bueno, como estaba requerido por el Uruguay…”
GF: …. era contra Blanco, sobre todo, ¿no?
PB: Sí …
GF: ¿… a tu viejo también lo meten?
PB: Al viejo también lo meten porque dicen que… ¿Qué es lo que dicen? La tesis de Wilson Ferreira. Ferreira Aldunate nunca dijo que los habían matado los uruguayos. Y eso es lo que era la verdad. En ese momento, abril, mayo del ’76 en Argentina acababa de venir Videla y compañía, y cualquiera que …
GF: … pero perdoname: yo se lo dije al hijo del “Toba” (Héctor Gutiérrez Ruiz) y se lo dije en su momento a Rafael (Michelini). El que mató a Michelini y a Gutierrez Ruiz es el “Paqui” Forese, uno que le llamaban “el oso Paqui”, que era un paramilitar o parapolicial de la banda de Aníbal Gordon, del “Joba” Gordon, del “Viejo” Gordon. Es así. Iban por las libras esterlinas de Mailhos, que se decía que (las) tenía el “Toba” –no sé si las tenía o no- y por guita que pudiera tener Zelmar del MLN.
PB: Yo creo que eso es claro…
GF: … la historia de Orletti es…Orletti empieza como una banda policial, como una banda parapolicial, hasta que en determinado momento los militares se dan cuenta de que se les desborda y meten ahí –no te puedo decir en qué año, yo he almacenado en los años de la Comisión de la Paz tanta cosa en la cabeza que ya no me acuerdo- ahí mete de golpe (Otto) Paladino a algún coronel para que más o menos… porque era de afane la cosa. Era de afane.
PB: No, no, eso… te digo más: yo obviamente que he hablado mucho con Carlitos Ramela, que tiene las fuentes de información que tenés tú…
GF: …la misma. Lo que sabe Carlitos es lo que sé yo.
PB: Sí. Y después hablé con “Pepe” Villar, que estaba en Buenos Aires al principio también…
GF: …él sabe menos. Sabe mucho menos.
PB: Sí, sabe menos. Pero él como era amigo de Santibáñez, el que estaba en la SIDE y esas cosas…
GF: … pero ojo: mirá que la SIDE nunca largó nada, ¿eh?
PB: ¿Ah, no?
GF: Con todas las promesas… no sólo Villar; Jorge Batlle era amigo de Santibáñez. Y dijo “abrimos la SIDE”. Nunca nos abrieron nada, no nos dieron un solo papel ni ninguna información.
PB: Es que también el que llega a la SIDE no manda, ¿no? Más un tipo puesto por De la Rúa en la SIDE… seamos conscientes, ¿no? Todos sabemos, “si, soy el jefe”, pero…
GF: …lo que te quiero decir es que de la SIDE nunca salió nada.
PB: Sí. Me han pasado algunas cosas en los últimos tiempos, que te quería decir porque son importantes. Hebe Martínez está loca…
GF: …desequilibrada…
PB: …desequilibrada, ¿no?
GF: Lo que pasa que es una mina que con esto agarró protagonismo. La han invitado a viajar a Francia y además se convierte en la gran abogada…
PB: …si, si. Y hace su juego.
GF: Hace su juego.
PB: Pero ha perdido un poco la línea últimamente en esto.
GF: No, hace tiempo que perdió la línea.
PB: Hace poco entabló contacto con un coronel Gilberto Vázquez, que es uno de estos que está preso…
GF: … está en cana. El “Judío” Vázquez o el “Pirín”.
PB: Ese. Esto yo lo corroboré con gente que participó. Este Vázquez parece que fue mano derecha de Bertolotti al principio. Se dice que le daba información o se decía mano derecha y equis. Y Hebe Martínez Burlé….
GF: …eso es mentira.
PB: ¿Es mentira? ¿Si?
GF: Es mentira. Digo, Vázquez aportó algo. Al actual comandante en jefe, a Díaz, lo cagó, le sacó unos mangos, le sacó un celular, un lío con una mina…no, es mentira. Es mentira. No le creas.
PB: Está bien. Porque este Vázquez sí –y yo lo chequeé- fue con Hebe Martínez Burlé a ver a un coronel Mato….
GF: …sí, el “Burro” Mato….
PB: … el “Burro” Mato, Pedro Mato, en Rivera, y le dijeron que se incriminara él de lo de Gutiérrez Ruiz y Michelini.
GF: Sí, pero él en su momento se entrevistó con Rafael y le dijo que él no tenía nada que ver. Y Rafael lo cree.
PB: Y Rafael lo cree. Yo lo fui a ver a Mato. Porque cuando me pasaron el dato, yo lo fui a ver a Mato. Me fui a Rivera y lo entrevisté. Y le dije “cuénteme cómo es esto”. Porque estas cosas, uno si sabe bien…yo me metí mucho. Te confieso (que) lo que quise (hacer) es “vamos a encontrar a los que mataron a Gutiérrez Ruiz y Michelini para terminar este asunto”. Digo, es la mejor forma de terminarlo.
GF: El “Paqui” Forese, es claro.
PB: Bueno, entonces, ¿por qué no van a buscar al “Paqui” Forese? ¿Donde encontramos al Paqui Forese? Yo venía a hablar de eso. ¿Dónde encontramos al “Paqui” Forese?
GF: Y, en Argentina. Yo no sé si vive o no. Era de la Banda de Rufo, de Gordon, de todo esa gente. Hay quien me ha dicho que vive todavía. El “Oso Paqui” porque parece que es “Paqui” de paquidermo. Parece que es un monstruo…."
PB: …porque Hebe fue a verlo a este Mato y le dijo: “mire, usted dice que fue usted, pero usted está amparado por la ‘ley de caducidad’, pero diga que le dio la orden directamente Bordaberry para que lo vaya a matar”. Una cosa que Mato los sacó carpiendo a Vázquez, a Hebe, a todo el mundo, a la mierda, y les contó: “miren, antes que ustedes vino Michelini, de entrada no me creyó, yo le dije como eran las cosas, le dije que averiguara bien y a los dos o tres años me llamó y me dijo ‘quiero decirle, Mato, que averigüé y le creo’”. O sea que Michelini no es …. Creo que Michelini también se ha desnorteado con este asunto….
GF: ¿Sabés que pasa, Pedro? Él incluso con un íntimo amigo de él tuvo un lío que estuvieron como un año sin hablarse, que en buena medida te puede suceder a vos también porque este amigo le dijo a Rafael: “vos tenés que decidir si sos ‘hijo’ o miembro del gobierno”. Porque él es el que ha lanzado la campaña de anulación de la ley y todo ese tipo de cosas.
PB: (No se entiende) Es el único que está afuera.
GF: Está absolutamente desnorteado Rafael. Ahora, lo de la Hebe es gravísimo, ¿no?
PB: No, Hebe ya está sacada.
GF: Es gravísimo. No me extraña por que el “Judío” Vázquez, en determinado momento, planteó que todos los otros que están ahora en cana se acusaran, acusaran al “Conejo” Medina y al “Turco” Arab de ser los de Gelman y que con eso limpiaban todo. Es decir, Vázquez es un tipo…
PB: …bueno, eso es lo que me llegó. Que Vázquez había propuesto esas cosas…
GF: … es un tramoyero….
PB: …y que incluso había dicho, “bueno, entregamos tres o cuatro, más Bordaberry, y se termina el asunto acá”. Aparte es una hijodeputez porque yo no me voy a creer el tema de lo que hizo mi viejo, lo que no hizo mi viejo, la disolución de las Cámaras, todas las cosas; no soy un ciego y tengo mi propia opinión que, obviamente, hay un tema filial ahí que uno tiene el deber y el convencimiento de lo que tiene que hacer. Pero yo veo ahora como una especie de arranque hacia eso, ¿no? Y después, un día me viene a ver un periodista y me dice que Vázquez tuvo una reunión contigo…
GF: …no…
PB: …contigo, Rama…
GF: …no fue.
PB: ¿No fue Vázquez?
GF: No fue. ¿El periodista fue Alfonso?
PB: Sí.
GF: Ah… ¡ojo con este! Ese es el de los servicios. Ese, Alfonso, es de los servicios. Hace mucho tiempo, antes de que estallara todo esto, un coronel retirado, amigo de mi hermana –yo ni me acordaba- porque mi hermana es médica y la mujer de éste es médica y son compañeras, y entonces me llamó, vino a verme con total conocimiento… “como te va, Pedro”, y yo no sabía quien era. Y dice “mirá, yo te propongo tener una conversación con tal tipo (….). Incluso chispié y después llamé a mi hermana y le dije: “decime una cosa, este Fulano, ¿de dónde me conoce?” “Sí, lo debes haber visto en algún cumpleaños mío, porque venía”. “Ah, bueno, ta”. Y efectivamente fui a una reunión a la casa de uno de los hijos del “Tordillo” Rama…
PB: …perdón, ¿Quién es el “Tordillo” Rama?
GF: Rama, uno de los que está preso, el “Tordillo” le dicen. Y en esa reunión estaban Rama, Baudean, el viejo este… ahora se me fue …. Taramasco, e iba a ir Vázquez. Y lo estuvimos esperando y no apareció. Yo incluso les dije: “miren, es difícil que venga a verme porque a mí por otro lado me han llegado mensajes de que Vázquez me quiere matar”. Y Rama dice “no, doctor, no somos terroristas”. Después me dijeron que Vázquez se había confundido porque la reunión era a las 9 de la mañana y él apareció a las 9 de la noche. Yo nunca lo vi y nunca hablé con él. Yo nunca lo vi y nunca hablé con él. Yo fui a plantear en esa reunión, antes de que empezara todo esto, “déjense de joder, dénme la información, dénme dónde están los cuerpos, que esto se puede arreglar”. Te digo más, yo no te miento, te hablo como amigo, yo no te miento, En la reunión me acuerdo que Taramasco, que es un veterano –son todos veteranos- empezó con: “no, porque doctor, cuando el comunismo internacional…”, volvió con todo lo del pasado. Yo lo dejé hablar y cuando terminó le dije: “dígame coronel, ¿usted se enteró de que se acabó la Unión Soviética?”
PB: Se cayó el Muro.
GF: Yo iba a buscar una solución. La reunión terminó diciéndome…duró como tres horas a lo largo de las cuales además yo les fui diciendo cosas que yo sabía. En determinado momento uno de ellos se levantó a mear y el que lo había llevado, es un coronel retirado que fue también al baño y qué sé yo, y le dijo: “ah, pero este tipo sabe todo, habla como nosotros…”. Yo fui a buscar una solución. La reunión terminó diciendo, “bueno, lo que usted plantea…”, Taramasco me pidió excusas, “mire, discúlpeme si yo en algún momento me exalté”, le dije: “por favor, coronel, ya está”. “Lo que usted plantea –me dicen- es muy interesante. Nosotros tenemos que reunirnos con nuestros compañeros y lo volvemos a llamar”. Y nunca más me llamaron. Y muchos meses después, cuando ya estaban todas las denuncias y qué sé yo, un militar vino a ofrecerme que Vázquez quería hablar conmigo. “¿Y ahora para qué?, le dije. Fue como los de Botnia: después de decir que no, vinieron a decirme que suspendía 45 días la obra. “¿Y ahora me lo dicen? Ahora es tarde”, les dije. De manera que yo nunca hablé con el coronel Vázquez. Hablé con todos los demás. Es más: hablé con muchos que no aceptaban hablar con Carlitos Ramela porque le tenían bronca, porque el gordo –yo se lo dije mil veces, pero él no me daba pelota- agarraba el chupete e iba a cuanto programa de radio y tele, y entonces estos milicos se pensaban que él lucraba políticamente con esto. Como yo no iba, tenía perfil bajo y no hablaba con los periodistas, aceptaban hablar más conmigo que con él. Yo hablé con Gavazzo, por ejemplo, un par de veces. Pero con Vázquez no.
PB: Bien…
GF: ¿…y qué te dice el periodista? ¿Qué Vázquez qué?
PB: No, que Vázquez en ese momento te dijo a vos: “bueno, yo necesito un par de personas y Bordaberry y Blanco, y eso es suficiente”. Y que vos dijiste que sí. Una cosa así.
GF: Te puedo jurar por la vida de mis hijos que nunca me dijeron eso, que Vázquez no fue a esa reunión, la reunión se hizo en la casa de un hijo de Rama allá por Millán y Raffo para arriba, qué sé yo, que nunca me dijeron eso. Yo a Vázquez no le conozco la cara y nunca hablé con él.
PB: Che, este... ¿por qué los mataron a Gutiérrez Ruiz y a Michelini?
GF: Mirá, según dicen por la guita. Según dicen, porque se creía que el “Toba” tenía los lingotes que le habían robado a los Mailhos…
PB: …sí, están las declaraciones del hijo ….
GF: …y que Zelmar tenía guita del MLN. Y a mí me cierra que eso había sido fruto de un operativo de una banda paramilitar que venía y se afanaba todo. Me llevaba a mí y me mataba, pero además me afanaba la computadora, los cuadros, el teléfono, todo. Ahora, nosotros nunca investigamos en profundidad el homicidio de Michelini y Gutiérrez Ruiz porque, en realidad, nosotros buscábamos desapariciones. Yo a esa reunión no fui a hablar del homicidio de Michelini y Gutiérrez Ruiz, también te lo aclaro. Les fui a decir “dénme los datos para encontrar los cuerpos”. Fui a eso. “Canten de una vez, antes de que se venga la noche”. No hablé una palabra de Michelini y Gutiérrez Ruiz. Ni una palabra.
PB: No, a mí me cierra. Ramela me dice lo mismo, que era Gordon y su banda, y además yo leí el libro este “Nunca más”, el informe de la Comisión Sábato, y está el modus operandi de Gordon y compañía, que calza exacto con lo que pasó acá.
GF: ¿Sabes lo que es Aníbal Gordon? Aníbal Gordon era un delincuente común que estaba preso en la cárcel de Caseros, y yo de esto me acuerdo porque me acuerdo de haber visto la imagen en la televisión, que en el gobierno de Cámpora se dicta una ley de amnistía, bueno, eso lleva todo un proceso burocrático, los presos queriendo salir y en determinado momento, Juan Manuel Abal Medina, secretario de la Presidencia, se presenta en la cárcel y da la orden de que tienen que soltarlos. “Para qué tanto papeleo”. Y ahí salen todos. Yo no sé si Gordon salió amnistiado o si salió en el paquete. Y era un parapolicial. Después terminó refugiado acá en Uruguay, escondido, tenía una casa en La Paloma, a mí me la mostraron una vez, y dicen que con el que mantuvo la relación mas estrecha fue con el “Turco” Arab, hoy sólido empresario transportista, que el primer camión se lo regaló Gordon. Fue con lo que empezó, digamos. Ahora, Pedro, a todas estas cosas hay que tomarlas con pinzas. Y eso que te dijeron es una absoluta y total mentira.
PB: No, también lo que creo es que es un modus una forma de trabajar de esta gente de tirar 300 vías para enloquecerte, ¿no? y me dice “tengo que hablar con usted”. “Bueno”, le digo, “ya ando por la calle solo”. “No, ¿pero usted donde está?” “En mi estudio”. “Bueno, 7 y 15 espéreme en la puerta”. Yo lo esperé en la puerta charlando con el portero, ¿Qué iba a hacer? El tipo llegó y yo me dije me metí en una película de espías y no me di cuenta, ¿viste?
GF: …son las de ellos, son las de ellos…
PB: Me dice “yo quiero decirle esto, pasa esto, ta, ta, ta. Averígüelo. ¿Me acompaña?” “Si” “Pero no salga usted”. Y el loco va y se perdió en la noche.
GF: Ellos viven en esas cosas. Yo me acuerdo que una vez, al principio de la Comisión para la Paz (párese) en tal lado y me llevaron (en una camioneta) y yo pensé que me iban a hacer la boleta. Después otra vez me llevaron a un lugar, dieron 1.500 vueltas ¿y sabés dónde aterricé? Te vas a cagar de risa… claro está muy vacía de noche ahora porque ese lugar ya perdió …¡en la Conaprole de Pocitos! En una mesita. Después otra vez fui a un lugar que ellos llaman Orletti, que es un edificio medio abandonado, ahí en Burgues, de Larrañaga para abajo, a hablar con los tipos….
PB: …no, yo te digo que en estos asuntos si los jueces nos dejan hacer prueba, que creo que lo van a hacer…
GF: … ahora, el gobierno no va a meter el dedo. Yo te puedo asegurar, por ejemplo, que cuando se produjo la extradición (por lo de) Berríos, vino Carlos Díaz a decirme que a nivel de los retirados, qué sé yo, qué sé cuánto, de lo de Berríos, de que se haya producido la extradición, sindican a dos personas como responsables: a él, por no haberlo solucionado y haberla advertido. Y a mí porque yo fui el que convencí a toda la Corte para que saliera la extradición. Y yo no moví un solo dedo. Yo no hablé con nadie.
PB: La Corte también te confieso que no ha estado bien en el caso del viejo.
GF: Y, ahí había cosa juzgada. Yo me acuerdo cuando vos viniste .…
PB: …notoriamente. Aparte lo resolvió sin dar traslado. Una cosa que … lo menos que podés hacer es dar noticia para que puedas decir … Lo resolvió contra la opinión del fiscal de Corte, sin dar traslado, lo mandó al juzgado. Pero aún así lo agarró primero Hackenbruch y ahí estuvieron mal porque a Hackenbruch, cuando lo agarra el asunto, la fiscal le dice a Hackenbruch que él no es competente y que tiene que plantear una contienda de competencias con la Suprema Corte de Justicia, en base a lo que dice la Constitución. Y Hackenbruch hace lugar a eso, no la rechaza. No se lo estaba pidiendo la defensa, se lo estaba pidiendo la fiscal. Y lo remean para abajo. Cuando vuelve, le dicen que tiene que seguir en eso. Nosotros presentamos un escrito firmado por Chaves y Diego Viana, y entonces Hebe Martínez Burlé lo recusa porque Chaves había sido abogado de él en un expediente administrativo…
GF: … un sumario…
PB: … un sumario. Y ahí el loco se saca el asunto de arriba. Pero entonces la Corte le hace un sumario porque dice que se atrasó en el asunto mandándolo innecesariamente a la corte, cuando eso se lo había pedido el fiscal. Después va a Fanny Canessa. Fanny Canessa estudia el asunto y solicita abstenerse también porque …
GF: ….tiene un hermano….
PB: …no, un sobrino, Un hijo de un hermano había trabajado con un hermano mío hacía cinco años. Se lo quiere sacar de arriba y no la dejaron. Y ahí, la fiscal de entrada le dice que no es competente. Ella asume igual: resuelve y entonces como resuelve a favor del viejo, el Tribunal revoca, pero no revoca porque no estuviera prescripto o porque no hubiera cosa juzgada, sino porque le dice: “primero usted tiene que investigar y después decir que está prescripto”. Y a contrario sensu está diciendo que está prescripto.
GF: Pero la prescripción se (releva) de oficio.
PB: Sí, bueno, pero entonces le dicen eso, se lo sacan, vuelve a esta nueva chica y a Fanny Canessa también le hacen un sumario. O sea que los dos jueces que fallaron acá, los sumariaron. Yo nunca lo vi. Es una cosa…(….)
PB: Yo creo que hay alguien ahí que lo está fogoneando (al caso).
GF: Nosotros no somos.

30 octubre, 2006

Presentación de la lista de la Liga Federal Frenteamplista

Cabildo 1813, Liga Federal Frenteamplista, los invita a la presentación de nuestra lista y del acuerdo departamental que hemos realizado con otros grupos del Frente Amplio de cara a las elecciones internas del 12 de noviembre.
Los esperamos este lunes 30 de octubre a las 20 horas en el local central del Frente Amplio de Maldonado.
Saluda atentamente por cabildo 1813
Andrés de León

28 octubre, 2006

Declaración de la Vertiente Artiguista -UTMRA


Ante los hechos de público conocimiento acontecidos en ésta madrugada del 28 de octubre de 2006 contra la sede sindical de la UTMRA la Vertiente Artiguista declara:

Su repudio a todo tipo de intolerancia, solidarizándonos con los trabajadores metalúrgicos.

Montevideo 28 de octubre de 2006

Comunicado de la Bancada del Partido Nacional referente a Investigadora sobre casetas de guardavidas

INSÓLITAMENTE EL FRENTE AMPLIO RESOLVIO NO SEGUIR INVESTIGANDO EL TEMA CASETAS DE GUARDAVIDAS

De "insólita decisión que demuestra la falta de transparencia del gobierno del Intendente de los Santos" fue calificada por parte de los ediles Guillermo Moroy, Sergio Servetto y Oscar Meneses la resolución que con los votos del Frente Amplio, clausura las investigaciones que venía llevando adelante la Comisión Investigadora de las Casetas de Guardavidas.

A solicitud del Edil Guillermo Moroy, la Comisión se reunió en la noche del viernes 27. Moroy, Servetto y Meneses solicitaron la comunicación a la justicia de lo manifestado por el empresario José Luis Sosa referente a que había recibido solicitud de "coimas" por parte de funcionarios municipales.

Lo inesperado de la reunión surgió cuando los ediles frenteamplistas propusieron que se diera por finalizada la labor de la Comisión. Esto fue duramente cuestionado por los nacionalistas que no entienden por qué "cuando comienzan a saberse algunas cosas, el partido de gobierno pretende impedir que se investigue, mostrando una total falta de transparencia y cristalinidad. ¿Qué es lo que se quiere ocultar? La Comisión ni miras de terminar su labor, hay otras particulares que deber ser citados a declarar a dicho ámbito. No entendemos cómo al otro día de una denuncia de este tipo, este gobierno al revés de investigar, pretende ocultar y amordazar" manifestó el Edil Guillermo Moroy.

Luego de la discusión, la Comisión terminó resolviendo por 3 votos a 2 la culminación de sus actuaciones.

27 octubre, 2006

Convocatoria de la Junta Departamental para Sesión Ordinaria del martes 31/10/06

Maldonado, 27 de octubre de 2006

Sr. Edil:
Por recomendación del Sr. Presidente, cúmpleme convocar a Ud. a la Sesión Ordinaria que deberá celebrar esta Junta Departamental, el próximo martes 31 de octubre a las 20:00 hs. con 30 minutos de tolerancia, finalizando a la hora 24:00, a efectos de considerar el siguiente

- ORDEN DEL DIA -

I) ACTA ANTERIOR Nº 1184.
II) MEDIA HORA PREVIA.
III) EXPOSICIONES DE LOS PARTIDOS POLITICOS:
1º) PARTIDO NACIONAL (5’)
2º) PARTIDO EP.FA.NM. (5’)
IV) EXPOSICION del Edil Sr. Jorge Céspedes – “ La defensa de Maldonado, a 200 años de las Invasiones Inglesas”.
V) EXPOSICION del Edil Sr. Fernando Velázquez – “Análisis sobre el papel de la oposición en el Departamento, ante un nuevo modelo de gestión”.
VI) ASUNTOS ENTRADOS TRAMITADOS POR LA MESA – Boletín Nº 33/06.
VII) ASUNTOS ENTRADOS.
- ASUNTOS VARIOS -

1.- EXPEDIENTE Nº 303/1/04: EDUARDO ALVAREZ Y OTRO S/ permiso para modificar el proyecto aprobado oportunamente en padrón Nº 7984, manzana Nº 502 de Piriápolis. Q. Esp. 3/5 de votos.
2.- EXPEDIENTE Nº 183/06: LEONARDO BAGURSKAS, su consulta respecto viabilidad de construir locales comerciales en padrones Nos. 22973/74/75, 22980/81/82 y 83 de la manzana Nº 2165 de Maldonado. Q. Esp. 3/5 de votos.
3.- EXPEDIENTE Nº 244/06: CLAINOR SRL S/ permiso para ampliar obra en el padrón Nº 10.260, manzana Nº 91 de Maldonado. Q. Esp. 3/5 de votos.
4.- EXPEDIENTE Nº 811/06: PEDRO FURTADO S/ permiso para regularizar obra en padrón Nº 8731, manzana Nº 258 de Balneario Buenos Aires. Q. Esp. 3/5 de votos.
5.- EXPEDIENTE Nº 812/06: VICTOR PALERMO S/ permiso para regularizar obra en padrón Nº 13.468, manzana Nº 1593 de Maldonado. Q. Esp. 3/5 de votos.
6.- EXPEDIENTE Nº 823/06: JOSE LUIS MOREIRA S/ permiso para ampliar y regularizar obra en padrón Nº 2201, manzana Nº 39 de San Carlos. Q. Esp. 3/5 de votos.
7.- EXPEDIENTE Nº 884/06: MIRTHA MONTERO S/ permiso para regularizar obra en padrón Nº 1994, manzana Nº 319 de Maldonado. Q. Esp. 3/5 de votos.
8.- EXPEDIENTE Nº 664/06: JUAN COUSTÉ PAS S/ se declare de Interés Departamental, el proyecto denominado LAPSA (Líneas Aéreas Platenses), por el cual se realizarán vuelos directos desde Punta del Este a Buenos Aires y Porto Alegre, a partir de noviembre de 2006.
9.- EXPEDIENTE Nº 964/06: DIRECCIÓN DEL LICEO Nº 4 DE MALDONADO S/ se declare de Interés Departamental, la propuesta denominada “Semana de la conservación de la biodiversidad costera de Maldonado”.
10.- EXPEDIENTE Nº 963/06: EDIL SR. NICOLÁS SOSA S/ se declare de Interés Departamental la obra “L’uomo dal fiore in bocca”, a estrenarse en el presente mes en la Casa de la Cultura.
11.- EXPEDIENTE Nº 096/06: EDIL PROF. JORGE CASARETTO, sus puntualizaciones respecto a cambio de denominación de la calle “Provincias Vascas” por la de “Euskal Herria”.
12.- EXPEDIENTE Nº 265/06: EDIL SR. ELISEO SERVETTO, sus puntualizaciones respecto a que un camino de nuestra campaña, lleve el nombre del Sr. Octavio Cuence.
13.- EXPEDIENTE Nº 816/06: EDILA(s) SRA. BEATRIZ JAURENA, sus puntualizaciones respecto a que el monumento existente en las Avdas. Joaquín de Viana y Lavalleja, sea trasladado a la Plazoleta “Heroicos Defensores de Maldonado”. Q. Esp. 2/3 de votos.

Saluda a Ud. muy atte.

Nelly Pietracaprina
Secretaria General

Comunicado de prensa del Partido Obrero Revolucionario

El Partido Obrero Revolucionario, (Trotskista- Posadista) convoca a los medios de prensa y a la población del departamento al lanzamiento de la Lista 871 para las elecciones internas del 12 de noviembre, a realizarse este viernes 27, a las 19 horas, en el local central del Frente Amplio de la ciudad de San Carlos, ubicado en calle 18 de Julio casi Carlos Cal.
Participarán del lanzamiento el dirigente nacional del POR, Raúl Campanella y el representante departamental del sector, Juan José Clavijo.


"Hacia la construcción del socialismo del siglo XXI, la creación de una Asamblea Nacional Constituyente y la defensa de la conquista popular del 31 de 0ctubre del 2004"


Juan José Clavijo

25 octubre, 2006

Palabras del Diputado Germán Cardoso (PC) en la interpelación al Ministro del Interior en Cámara de Representantes

ACLARACION: Documento recibido de la Secretaría del Diputado Cardoso que contiene sólamente las intervenciones del Diputado interpelante a lo largo de la sesión.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente, señores legisladores, señor Ministro: en primer lugar, nos alegramos mucho de la recuperación del señor Ministro y de que finalmente hoy pueda estar presente aquí, entre nosotros, para debatir situaciones muy claras y complejas, y no para debatir sobre sensaciones térmicas, como con un tanto de necedad e insensatez se ha planteado, puesto que tenemos la convicción de querer debatir sobre las realidades que debemos enfrentar cada día y que golpean a los habitantes de todo el Uruguay; los problemas de Maldonado son los mismos que los de los habitantes de todo el Uruguay.
El 9 de agosto próximo pasado solicitamos que se votara en este Cuerpo la interpelación al señor Ministro del Interior. Hoy, setenta y cinco días después, finalmente estamos concretándola. Para no dilatar más la situación, queremos entrar de lleno en el tema y decir por dónde va a transitar esta interpelación.
Venimos hoy a denunciar a la Jefa de Policía de Maldonado, Graciela López, y lo venimos a hacer luego de haber recorrido un largo camino y de haber agotado todas las instancias posibles a nuestro alcance. Venimos a denunciar a la Jefa de Policía por actos de corrupción en el ejercicio de la función, por amiguismo en el desempeño del cargo, por inoperancia, negligencia y mala fe, que se reflejan en la realidad que hoy nos toca padecer, y por utilizar la mentira como una constante en su accionar.
En todo este tiempo, en todo este proceso, el señor Ministro Díaz, de una manera, diría, un tanto irresponsable, se ha solidarizado sistemáticamente con la Jefa López, y, por lo tanto, es tan responsable como ella de todos los hechos que vamos a denunciar a continuación; él mismo ha asumido la total, entera y absoluta responsabilidad de los hechos.
Antes de comenzar con el informe que vamos a presentar al Cuerpo, queremos decir que esta situación se podría haber evitado con un poco menos de soberbia y un poco más de humildad; se podría haber evitado, fundamentalmente, con más sentido de responsabilidad y con conocimiento de la realidad, porque esta realidad de Maldonado no tiene una sola voz. Esta realidad de Maldonado hoy no es solo de la oposición; esta realidad de Maldonado hoy une a todos los segmentos de la sociedad detrás del mismo reclamo. El problema afecta a todos, pero más aún ‑como lo vamos a demostrar‑ a los más humildes, a los trabajadores, a los más carenciados, a los desocupados, todos víctimas de la inseguridad y de la delincuencia que hoy reina a lo largo y ancho de todo el departamento de Maldonado y, lo que es mucho más grave aún, tiene presa del miedo, del temor, a la población.
La situación se ha agravado en curva ascendente, de manera notoria, a lo largo de todo el año 2005 y en lo que va de 2006. Tenemos la convicción de que un año y medio de gestión es un tiempo por demás prudencial para evaluar una probada ineficacia al frente de la Jefatura de Policía. Hoy debemos asumir una muy triste realidad: en el departamento de Maldonado la impunidad y el delito han ganado las calles, y si no lo creen así, no se queden solamente con lo que dice este Diputado de la oposición; a continuación vamos a destinar unos minutos para analizar, mes a mes, lo que ha sucedido en este año y medio. Se trata de hechos denunciados por la prensa del país en general, absolutamente por toda la prensa, tanto la que el Gobierno ha llamado de oposición como aquella que, al no ser calificada como tal ‑aquí tenemos ejemplos‑, naturalmente es prensa afín al Gobierno.
Abril de 2005: el Ministerio del Interior señala su apuesta al profesionalismo y a los policías del escalafón ejecutivo para cumplir las lógicas tareas ejecutivas en las diecinueve Jefaturas del país. Sin embargo, designa como Jefe de Policía de Maldonado, para una tarea ejecutiva, a un funcionario policial del escalafón administrativo. Y creo que en este punto es donde tenemos que centrar el comienzo del descalabro de la situación.
Mayo de 2005: los vecinos de Maldonado y las máximas autoridades de la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este, alarmados por la ola delictiva, se reunieron con la Jefa de Policía Graciela López. El arrebato, el hurto, la rapiña, el robo a las fincas, inclusive con moradores adentro, se han instalado como moneda corriente en el departamento de Maldonado. Inclusive, a comienzos del mes de mayo de 2005 fue robada una mujer en el estacionamiento de un conocido hipermercado de la avenida Roosevelt, hecho totalmente inusual en Maldonado hasta ese entonces.
Junio de 2005: en Maldonado aumentó entre un 40% y un 50% la colocación de alarmas de seguridad y de rejas. La población de Maldonado se encuentra al borde de un ataque de nervios, jaqueada por los ladrones, y decenas de ciudadanos no están dispuestos a seguir soportando la ola de inseguridad reinante.
"En este contexto" ‑junio de 2005‑, "comienzan a surgir los primeros cuestionamientos a la Jefa de Policía de Maldonado por su desconocimiento del Parlamento"; este fue el titular de "La República" el 2 de junio de 2005.
Julio de 2005: un jerarca policial de Maldonado fue acusado por sus subalternos. El Oficial con grado de Comisario formaba parte del equipo que llegó desde Montevideo junto a la Jefa de Policía Graciela López. El mencionado jerarca fue designado como Subdirector de la Dirección de Investigaciones de la Policía de Maldonado y fue procesado por peculado. Evidentemente, la persona que trajo López, de su confianza, terminó procesada por denuncias de sus propios compañeros. Aquí ya demostró que para elegir colaboradores no tiene un gran conocimiento.
Agosto de 2005: en los primeros seis meses del año la Policía de Maldonado detuvo un 36,9% menos de personas sospechadas de haber cometido un delito que en el mismo período del año 2004, según se desprende de las propias estadísticas de la Jefatura de Policía de Maldonado. La situación se enmarca dentro de un aumento de los delitos en el departamento, y en este mes del año 2005 los hurtos aumentaron un 23%. Eso lo informa "El País", en la edición de fecha 23 de agosto de 2005.
Setiembre de 2005: la ola de robos en Punta del Este trepó más que en agosto. Los 450 hurtos denunciados en agosto en el departamento de Maldonado representaron un 67,91% más que en idéntico período del año anterior. ¡67,91% más de delitos en agosto de 2005 que en agosto de 2004!
Entre setiembre de 2004 y el mismo mes de 2005 las denuncias por hurto crecieron un 53% en Maldonado y Punta del Este, según los propios datos oficiales. En setiembre hubo 469 denuncias contra 450 recibidas el mes anterior y 306 en el mismo período del año anterior.
Noviembre de 2005: en Punta del Este los hurtos aumentaron un 68% y las rapiñas se incrementaron un 150%, si se comparan los datos de 2005 con los de 2004. Al 31 de octubre de ese año fueron denunciados en todo el departamento 4.735 hurtos. ¡4.735 hurtos, señor Presidente! Es decir que estamos hablando de 15 por día. Y en octubre, las denuncias por hurto aumentaron un 10% en comparación con setiembre. Quiere decir que en la misma gestión fue en una curva ascendente permanente, mes a mes. Las rapiñas ‑como ya dijimos‑ también aumentaron un 150% con respecto al mismo período del año anterior. En este mes se registraron diez asaltos a mano armada contra cuatro registrados en octubre de 2004 y contra ningún asalto a mano armada registrado en octubre de 2003.
Diciembre de 2005: las denuncias de hurto formuladas en las distintas reparticiones del departamento de Maldonado crecieron en noviembre pasado 7,86% con respecto a octubre. Quiere decir que, en la misma gestión, mes a mes las denuncias continuaron en aumento constante. En diciembre de 2005 hay un aumento del 88,59% en los índices delictivos; casi un 90% más de delitos con respecto a diciembre de 2004.
Entrando a considerar el mes de enero, ya podemos acercarnos a comparar gestión con gestión porque, evidentemente, cuando se comienza a transitar el año 2006 y se lo compara con 2005, ya empezamos a comparar gestión Díaz-Díaz, gestión Graciela López-Graciela López.
En enero, la ola de robos y de inseguridad desveló a los operadores turísticos del departamento de Maldonado. En diciembre se duplicó la cantidad de hurtos con respecto al año anterior. Algunos medios locales informaron que en un solo fin de semana se habían denunciado más de cincuenta hurtos en las principales seccionales policiales de la costa, lo que, evidentemente, representó todo un récord. Según los datos oficiales de la Jefatura de Policía hubo 36 delitos, pero no se detuvo a una sola persona en las dos semanas siguientes, ni a un solo sospechoso por esta ola delictiva de un fin de semana de diciembre.
Febrero de 2006: se piden informes al Ministerio del Interior para que se confirme oficialmente si la Jefa de Policía de Maldonado, Graciela López, percibe una remuneración adicional a la que cobran los demás Jefes de Policía del país, a través del pago de horas ciudad que abona la Intendencia de Maldonado para reforzar el patrullaje de la zona balnearia.
Este será un capítulo aparte. Para clarificar ‑no tienen por qué saberlo todos los legisladores del país‑, desde la segunda Administración del desaparecido Intendente de Maldonado, Domingo Burgueño Miguel, se generó un acuerdo con el Ministerio del Interior por el que la Intendencia Municipal de Maldonado contribuía, en la temporada alta, con determinada cantidad de dinero para reforzar el patrullaje. Esto responde a una circunstancia lógica del departamento de Maldonado: entre diciembre y marzo las ofertas laborales se multiplican, con mejores sueldos que las de todo el año. Entonces, para que los policías estén descansados y atentos a sus funciones, a aquellos que se considera imprescindibles por parte de los diferentes Comisarios de las seccionales policiales, la Intendencia les paga un sobresueldo para que permanezcan en el cargo cumpliendo sus funciones y trabajen cuatro horas más de su horario habitual.
En marzo de 2006 ocurrió un hecho por demás significativo en el departamento de Maldonado. El Comité de Base del Frente Amplio del barrio Hipódromo planteó a la Mesa Departamental del Frente Amplio que esa entidad pidiera al Ministerio del Interior el cese inmediato de la Jefa de Policía, doctora Graciela López.
No es un reclamo solo de la oposición; que quede claro, señor Presidente; que quede claro, señor Ministro; que quede claro, señores legisladores. Vamos a seguir describiendo la situación hasta llegar a la de hoy.
En abril de 2006 ocurrió un hecho significativo en la ciudad de Maldonado: coparon una vivienda y asesinaron a su propietario. En Punta del Este, luego de que se copó otra vivienda, en el barrio San Rafael, ultimaron de un balazo ‑un espeluznante homicidio‑ a un empresario. Ese mismo fin de semana de abril de 2006 se mató a dos personas en menos de cinco horas.
"Dos impactantes homicidios se producen en las últimas horas del día viernes, en distintos puntos del departamento de Maldonado. La situación se tensa". Esto publicó "La República" el 4 de junio de 2006.
En mayo de 2006 se informó que los arrebatos aumentaron un 20% en el mes de marzo en el departamento de Maldonado y los hurtos de motos y bicicletas se duplicaron en el mismo período, comparado con el año 2005. Seguimos comparando Administración Díaz-Díaz y Administración López‑López.
Según las estadísticas de la propia Jefatura de Policía de Maldonado ‑esto consta en el titular del diario "El País" del 5 de mayo de 2006‑, crecen un 73% los hurtos y un 90% los arrebatos, una nueva modalidad, desconocida hasta entonces en el departamento de Maldonado, que no tenía antecedentes en ese sentido y llega en esta Administración para instalarse. Repito: al mes de mayo de 2006 aumentaron un 90% los arrebatos.
En junio de 2006 se produjo un reclamo de las Asociaciones de Vecinos para que la Jefa de Policía de Maldonado, doctora Graciela López, renuncie a su cargo. "El pedido del Sindicato Único de Policías del Uruguay, tendiente a que el Poder Ejecutivo intervenga esa repartición y dos marchas realizadas ayer, exigiendo mejores medidas de seguridad, colocaron al departamento en una situación que amenaza agravarse con el paso de los días"; esto publicó "El Observador" el 7 de junio de 2006.
Los índices manejados por la Jefatura de Policía de Maldonado muestran un incremento en el accionar de los delincuentes en el mes de abril pasado. Las denuncias de hurto en el citado mes se incrementaron un 70% con respecto a abril de 2005. ¡En abril de 2006 hubo un 70% más de hurtos que en abril de 2005 en el departamento de Maldonado!
Los arrebatos vuelven a crecer un 90% en idéntico período, y los delitos contra la propiedad en 2006 tienen un promedio de 27 por día en el departamento. El delito que distingue a Maldonado, o lo hace distinto, es el robo de vehículos.
En julio de 2006, luego de una hora y media de reunión entre la Comisión de vecinos "Acción Ciudadana de Maldonado" y el Ministro del Interior, doctor José Díaz, los vecinos fernandinos se fueron disconformes, indicando que los plazos que maneja la Cartera de Interior son insostenibles para la situación de inseguridad que se vive a diario en Punta del Este y Maldonado.
Según cifras oficiales de la Jefatura de Policía, los hurtos aumentaron un 50% de enero a mayo de 2006 con respecto al mismo período del año anterior.
Me quiero detener en este punto por un momento, porque quiero ser claro. Cuando se habla de estadísticas, de distintas Administraciones, de las herencias, para ser justos quiero decir que ya no estoy comparando los años 2004 con 2005, entre los que la diferencia es abismal en cuanto a calidad de seguridad en el departamento de Maldonado, sino que estoy hablando de que en el primer cuatrimestre de 2006 los delitos se multiplicaron de una manera impresionante, en el entorno del 50% con respecto a la misma gestión, a la misma Administración del año anterior, del Ministro José Díaz y de la doctora Graciela López.
Los hurtos de motos, que golpean sin lugar a dudas a las clases trabajadoras del departamento ‑hay barriadas enteras en las que viven las clases trabajadoras, gente que trabaja en la construcción y que tiene la moto como único vehículo para desplazarse‑, aumentaron el 121% de 2005 a 2006. Por eso estamos diciendo que queremos demostrar que esta ola de inseguridad también está golpeando a las clases más carenciadas, a las más necesitadas y, fundamentalmente, a los trabajadores que salen a pelearla diariamente.
La cantidad de arrebatos creció un 325% con respecto al año anterior, y los abigeatos llegaron para instalarse en toda la campaña del departamento de Maldonado y en 2006 aumentaron un 400% con respecto al mismo período del año 2005. ¡Hablo de un 400% más de abigeatos en las diferentes zonas rurales del departamento de Maldonado! Los delitos en Maldonado, en su masa significativa global, aumentaron 48% con respecto a 2005, de acuerdo con las cifras oficiales de la propia Jefatura de Policía del departamento.
A esta altura del año nos encontramos, señor Presidente, compañeros legisladores y señor Ministro, con un hecho un tanto anecdótico, que ya raya en lo insólito. En Maldonado, los ladrones no respetan ni siquiera a la Policía. El policía que tiene a cargo el destacamento ubicado en la cabecera sur del puente ondulante de La Barra se encontró con que su pequeña oficina había sido saqueada por los ladrones. Se llevaron la bicicleta que el funcionario tenía para salir a recorrer la zona a fin de prevenir los delitos y un equipo de "handy", con cargador completo incluido.
Luego de esta situación ‑que yo no llamaría jocosa, sino un tanto triste y lamentable‑, tres delincuentes se rieron de la Policía de Maldonado. Posteriormente a este robo se causó alarma pública tras denunciar una balacera desde un "handy" robado, el que los ladrones robaron a la Policía y nunca fue recuperado; mediante acceso a las claves policiales, a la red de la Mesa de Operaciones de la Jefatura, se denunció una balacera en determinado lugar dentro de la jurisdicción. Naturalmente, allí se vio una especie de película, porque aparecieron patrullas de todos lados respondiendo al llamado en clave, y resulta que habían sido estos tres vivos chorros, que desde el "handy" que le habían robado al policía estaban efectuando el llamado. Lo sabemos por vecinos de la zona y es el titular del diario "El Observador" del 27 de julio de 2006.
En agosto de 2006 ‑nos acercamos a estos días‑ el delito en Maldonado aumentó un 37,5%. La actividad delictiva en Maldonado en los primeros siete meses del año aumentó un 13,75%; sin embargo, el Ministerio del Interior salía a decir que el delito había descendido entre un 3% y un 4% en todo el país en ese mismo período. ¿Qué significa esto y de qué habla a las claras? De que algo en Maldonado anda muy mal; de que, evidentemente, algo está pasando, y de que una acción y decisión hay que tomar. Cuando en 18 Jefaturas del país, según la opinión del Ministro, el delito se retrotrae entre un 3% y un 4%, en el departamento de Maldonado aumenta prácticamente un 15% y continúa creciendo.
De acuerdo con todos estos datos oficiales, entre el 1° de enero y el 31 de julio pasados se registraron 5.575 hechos delictivos en el departamento de Maldonado. Repito: 5.575 hechos delictivos. Que quede claro; la cifra no es para nada menor.
En materia de aumento de los delitos, los copamientos ocupan el primer lugar, con un 100% más de casos. Tristemente, los homicidios aumentaron un 60% en el departamento de Maldonado en estos meses de 2006 con respecto al mismo período de 2005. Las rapiñas también registran un fuerte incremento, del 37,5%, y los hurtos en general aumentaron un 15%.
En este diagnóstico que hemos intentado hacer para que quede en claro cuál es la situación, nos encontramos con un hecho que coloca al departamento en un nuevo y lamentable récord: a fines de agosto de este año ocurrió un nuevo homicidio en Maldonado, el de la ciudadana Mónica Wetsch. Era una comerciante que fue asesinada salvajemente por uno o varios homicidas que le destrozaron el cráneo y la cara con tacos de billar, a tres cuadras de la Jefatura de Policía de Maldonado y de la Seccional 1ª. Naturalmente, hasta el día de hoy el crimen está impune.
En setiembre de 2006, por primera vez en Maldonado ‑para seguir ingresando récords en el libro Guinness‑, encapuchados atracaron y robaron salvajemente, con armas de fuego, a turistas en una cancha de golf.
Los hurtos en Maldonado aumentaron un 37% en agosto con respecto a igual período del año anterior. Comparando agosto de 2006 con el año anterior, comprobamos que se registró este aumento.
Me quiero detener en algo por un minuto, porque durante todo este tiempo hemos estado trabajando en permanente contacto con la población, que es la que nos ha suministrado un montón de datos. Hemos superado el millar de "e-mails" en nuestra casilla de correos, enviados por gente que nos relata su frustración, su amargura o su situación personal. ¿Sabe el Ministro que ahora, en Maldonado, para volver al hogar hay que pagar peaje? Esta es una situación terrible, que afecta a los adolescentes que concurren a estudiar al Liceo N° 2 de la capital departamental de Maldonado. Al respecto, quiero leer un testimonio que me llegó muy profundamente, que me arrimó Juan, un ciudadano de Maldonado, no votante mío ni de otro sector de la oposición, por cierto, sino confeso votante del MPP, lo que no lo hace más bueno ni más malo. Es un trabajador del departamento de Maldonado.
(Interrupciones)
——Lo quiero compartir con el Cuerpo porque refleja la realidad que se está viviendo en el departamento. A mí no me hace gracia lo que está sufriendo la población del departamento, que está expresado en el relato de este vecino.
Juan es un modesto obrero de la construcción, y su esposa, Marta, es una empleada de servicio en uno de los tantos edificios de Punta del Este. Es gente de trabajo, de esfuerzo. Tienen dos hijos y ambos estudian en el Liceo Departamental N° 2 de la ciudad de Maldonado. ¿Sabe, Ministro, que con gran sacrificio este matrimonio da algún dinero a sus hijos para que en alguno de los recreos puedan comprarse algún alimento o puedan tomar un agua mineral o lo que sea necesario, y que estos chiquilines adolescentes sistemáticamente no lo pueden utilizar en eso? ¿Sabe por qué, Ministro? Porque estos chiquilines tienen que pagar peaje para retornar sanos y salvos a sus domicilios. Eso está pasando hoy en la ciudad de Maldonado, y lo tienen que pagar porque, si no, son víctimas de una paliza o de quién sabe qué, y no pueden llegar a su casa con absoluta integridad física. Señor Ministro: ¿dónde está la Policía de Maldonado en esta situación? ¿Qué nos está pasando? ¿Hasta dónde tendremos que llegar para poner coto a este tipo de situaciones y tomar medidas de fondo?
Otro récord, señor Ministro, para Maldonado y para el país, que ha significado un daño inconmensurable, diría yo, a esta altura: el asalto a los golfistas. Me voy de un extremo al otro: desde las clases trabajadoras a los turistas que eligen Punta del Este como principal destino para descansar, para distenderse. Y qué bueno es que vengan, porque a partir de ello se generan miles de fuentes de trabajo y de posibilidades de progreso económico para nuestra gente.
A los golfistas que jugaban en una de las canchas de golf de Punta del Este simplemente los asaltaron. ¿Sabe el señor Ministro que los delincuentes que entraron encapuchados, en plena tarde, al parque del Club de Golf de Punta del Este, con armas de fuego, gritando "Los vamos a matar", se fueron caminando de la cancha tranquilamente y se perdieron dentro del monte? ¿Sabe por qué, señor Ministro? Porque la seguridad en todo Punta del Este brilla por su ausencia y los delincuentes pueden robar, copar y retirarse tranquilamente del lugar sin siquiera agitarse, porque allí no hay respuesta, tal como lo demuestra el aumento en los índices delictivos que con serenidad y seriedad queremos plantear al Cuerpo.
Esto, sin lugar a dudas, marcó un hecho sin precedentes en la historia del departamento y yo diría que de las canchas de golf del mundo. Yo entré a un portal cibernético de una cancha de golf en Atlanta, Estados Unidos, y allí estaba publicado el robo a mano armada en la cancha de golf de Punta del Este. ¡Son increíbles las consecuencias en materia de daño de imagen que este tipo de situaciones traen a nuestro principal balneario! ¿Para qué lo voy a contar si todos sabemos que ocupó las tapas de los principales medios de noticias del Río de la Plata?
En estos últimos días, en el feriado largo del 12 de octubre, fueron robados US$ 60.000 en efectivo de la casa de una conocida familia del departamento de Maldonado; en el entorno de un conocido establecimiento hotelero hubo cinco atracos; se robó una joya de alto valor ‑según lo que afirman los informes de prensa‑ a un huésped de un hotel, y en su entorno se produjeron varios hechos delictivos.
El jueves 19 de octubre pasado se vivió en Punta del Este una jornada enormemente preocupante en materia de seguridad, que nos debe llamar a todos a la reflexión. El accionar descontrolado de varios menores infractores en una tarde de jueves en Punta del Este produjo el atraco a una farmacia en pleno corazón de esa ciudad, a media cuadra de Gorlero; el atraco a una escribanía en avenida Roosevelt y Parada 14, a plena luz del día; el atraco en el garaje de un edificio de Parada 1, donde el delincuente esperó a que se levantara la cortina y cuando ingresó el propietario del vehículo se metió por detrás.
Ante todos estos hechos delictivos, que podríamos seguir describiendo, únicamente se detuvo a dos menores involucrados en uno de ellos. Me olvidaba de otro hecho, que relatado puede parecer menor, pero, ¡cuidado!, a las claras está advirtiéndonos de lo que puede pasar este verano. Un menor de edad transitaba por la Parada 1 en una bicicleta de origen extranjero. Reconocida la marca por los delincuentes, es interceptado por tres menores que le dan una golpiza y le roban la bicicleta. ¿Qué sucede? Es el robo de una bicicleta, sí. Pero ¿vamos a esperar a que estos hechos se multipliquen en el verano y a que los argentinos empiecen a pensar que no pueden venir a descansar, que no pueden dejar que sus hijos transiten libremente por nuestras calles y avenidas porque en Punta del Este ya pasan estas cosas a las que no estamos acostumbrados? Yo creo que no.
Decía que, con relación a estos hechos delictivos, la Policía, en una prueba más de que está siendo muy ineficiente en el departamento, detuvo a dos menores. Naturalmente, estos menores fueron entregados a sus padres, tal como lo establece el actual Código de la Niñez y la Adolescencia. ¿Y sabe lo que dijeron los padres a la Policía en el momento en que les entregaban a los menores? Para qué se los entregaban, si ya no pueden con ellos.
Creo que aquí cabe hacer un minuto de reflexión y preguntarnos a nosotros mismos hasta dónde vamos a esperar llegar en esta escalada y en esta arremetida para echar mano al Código de la Niñez y la Adolescencia y modificarlo, en la medida en que está provocando problemas. Es responsabilidad absoluta de todo el Parlamento, porque el actual Código fue votado por unanimidad en la Legislatura pasada. Todos, creo que todos a esta altura, somos conscientes de que en su aplicación y en la práctica el Código no está resultando eficaz como en la teoría. El Gobierno tiene mayoría parlamentaria en ambas Cámaras y le bastan solamente cuarenta y ocho horas para modificar la ley o el código que sea necesario; lo que necesitamos es voluntad. Hace más de un año que todos venimos advirtiendo y señalando esta situación, y seguimos esperando.
Dentro de este contexto estadístico y de inseguridad creciente, de temor y de dolor que vive y sufre la sociedad del departamento de Maldonado, quiero que se tenga claro que promovemos esta interpelación porque el señor Ministro José Díaz ha respaldado a la Jefatura de Policía de Maldonado y ha sido reiterada y sistemáticamente solidario con su conducción, que ha sido ‑como hemos probado a través del trabajo estadístico que presentamos al Cuerpo‑ ineficaz e incapaz en el combate a la delincuencia y también ha sido ineficaz e incapaz para llevar adelante la Jefatura de Policía. Le ha mentido a la población del departamento con total falta de ética. Incluso, la señora Jefa de Policía de Maldonado no ha dudado en difamar y enlodar la reputación de las víctimas vinculadas a algunos hechos gravísimos que han conmocionado a la sociedad del departamento, tal vez pretendiendo demostrar con esto que en Maldonado no existen problemas claramente comprobados. Ha propiciado o ha sido partícipe de actividades poco claras y poco éticas en el manejo de los recursos públicos y privados recogidos por la Policía a través de donaciones particulares.
Cuando nosotros hablamos de ineficacia e incapacidad, estamos diciendo que la señora Jefa ha carecido de aptitud para el ejercicio del cargo. Decimos esto porque queremos reiterar que el señor Ministro del Interior ha puesto al frente de la Jefatura de Policía de Maldonado a una funcionaria de carrera del escalafón administrativo de la Policía Nacional y no del escalafón ejecutivo. Desde luego, el escalafón natural de la Policía Nacional para quienes deben ejercer la superioridad del mando sobre sus subalternos en el ejercicio de la función policial activa, son aquellos profesionales del escalafón ejecutivo y no del escalafón administrativo.
La Jefa que el señor Ministro nombró para Maldonado jamás detuvo a un solo delincuente en toda su carrera policial, y creo que aquí está el talón de Aquiles del descalabro de toda esta gestión: no conoce lo que es la lucha frontal contra el delito en la cancha, porque ha desarrollado su carrera en otro escalafón de la actividad policial. Es una abogada, una administrativa, y no una policía ejecutiva.
Maldonado históricamente ha recibido a Jefes con excelentes fojas de servicio, que siempre volcaron lo mejor de su experiencia para la lucha contra el delito en el departamento y lograron tener a nuestro departamento registrado dentro de los cánones de mayor calidad de seguridad en el país y en la región. Pero no ocurre así, lamentablemente, a partir de esta última conducción.
La Jefa que el señor Ministro nombró ingresó al Instituto Policial a principios de la década del setenta, por lo cual, naturalmente, podemos decir que el apogeo de su carrera se produjo cuando fue secretaria de particular confianza de los Coroneles Secondo y Pérez, en épocas de la dictadura militar. Estos Coroneles oficiaban de Directores Nacionales de Identificación Civil. Estos fueron años tristes para la vida institucional del país, sobre los cuales no viene al caso hoy hacer referencia, porque todos más o menos sabemos y nos imaginamos lo que pasaba por aquellas dependencias en manos de los militares, sobre todo aquellas que entre sus tareas tenían la función de identificar personas.
La señora Jefa de Policía de Maldonado asumió su cargo en marzo de 2005. ¿Y sabe el señor Ministro del Interior que en un año y medio de gestión ‑o por lo menos hasta agosto de este año‑ solamente en tres seccionales policiales de todo el departamento ‑de las más de dieciséis que tiene Maldonado‑ había Comisarios al frente de ellas? ¿Sabe usted, señor Ministro, que le estoy hablando de las Seccionales 1ª, 2ª y 3ª, de las ciudades de Maldonado, San Carlos y Pan de Azúcar ‑las principales ciudades en cuanto a población, en su orden de importancia en el departamento‑, con Oficiales haciendo las veces de Comisarios al frente de las Comisarías?
Y esto no es por carencia de recursos humanos, señor Ministro. Mire que, por decisión privativa de la señora Jefa de Policía, existen entre quince y dieciséis Comisarios y Comisarios Inspectores encerrados dentro de las estructuras de Jefatura. Son los mismos Comisarios y Comisarios Inspectores que estaban asignados a las tareas en el departamento de Maldonado en el anterior período de Gobierno, en el otro y también en el anterior, cuando los índices de inseguridad eran ínfimos al lado de los que tenemos hoy.
¿Sabe el señor Ministro que, luego de que el mando policial hubiera planificado toda la temporada pasada ‑me refiero a la del año 2005‑, pocos días antes, en diciembre, la señora Jefa relevó de sus cargos a absolutamente todos los jerarcas de la repartición y que los nuevos jefes de repartición tuvieron que improvisar constantemente en sus nuevos puestos de trabajo, en plena temporada, cuando tenemos una explosión poblacional, demográfica, que se multiplica por cinco? ¿Sabía usted eso, señor Ministro?
Yo creo que esto explica el fracaso del cual usted es responsable, señor Ministro Díaz.
Y ahora nos encontramos más alarmados aún. En las últimas horas, la señora Jefa de Policía de Maldonado hizo declaraciones públicas en cuanto a que se han tomado medidas para la próxima temporada y a que serán idénticas, las mismas, que el año anterior. ¿Es que no se aprendió nada, señor Ministro? ¿Es que escapa a la conciencia o a la percepción de la realidad de alguien que la seguridad en Punta del Este en la temporada pasada fue un desastre? ¡Y la señora Jefa insiste en planificar en idénticos términos la próxima temporada, sin introducir ningún cambio! Creo que nos va a ir muy mal, seguramente. No quiero ser pájaro de mal agüero, pero lo ha anunciado públicamente la señora Jefa de Policía de Maldonado.
Escúcheme bien lo que le voy a decir, señor Ministro, y asumo la total y entera responsabilidad por lo que digo, porque yo a usted lo considero una persona seria y alguna vez lo oí hablar de corruptelas en el Ministerio del Interior. ¿Sabe, señor Ministro, que mientras la gente siente temor y se queja de la falta de presencia de patrulleros policiales en las calles, la camioneta "S10" gris, doble cabina, asignada al uso específico de la Jefatura de Policía de Maldonado, es permanentemente utilizada por el Comisario policial administrativo Roberto Cassou, quien no es funcionario dependiente de la Jefatura de Policía de Maldonado? ¿Sabe el señor Ministro que ese funcionario, ajeno a la Jefatura, que maneja a su antojo este vehículo a toda hora ‑visto por absolutamente toda la población del departamento y por todos los Oficiales de la Jefatura de Policía de Maldonado‑ lo hace solo por la condición de concubino de la señora Jefa de Policía?
Esto explica el fracaso del cual usted es responsable, señor Ministro. ¿Usted se solidariza con la Jefa, señor Ministro, autorizando este uso? Yo quiero saber si usted dictó alguna disposición o resolución que autorice a los cónyuges o concubinos de los diecinueve Jefes del país a utilizar para sus actividades privadas los vehículos asignados a dichos Jefes. ¿Le parece bien al señor Ministro que se dé este uso a un vehículo de la Jefatura, mientras se carece de patrulleros para la vigilancia de las ciudades y de combustible para los servicios de patrullaje en las diferentes seccionales policiales? ¿Usted se solidariza con esta práctica implementada por la señora Jefa López, señor Ministro?
Esto explica el fracaso del cual usted se ha hecho responsable, señor Ministro.
Los Jefes de Policía deben liderar a sus subalternos. Todo este orden de cosas que hemos descrito anteriormente ha desmotivado a los efectivos de la Jefatura de Policía de Maldonado, sin lugar a dudas. La estructura vertical de la Policía de Maldonado se ha desnaturalizado a consecuencia de Comisarías en manos de funcionarios inexpertos. Y, lo que es mucho peor aún, se ha desnaturalizado la confianza y la moral del cuerpo por actitudes de cónyuges que constituyen un poder paralelo a la Jefatura ‑casi ad hoc‑, al del Jefe titular, aunque se trate ‑reitero‑ de un funcionario totalmente ajeno a la Jefatura de Policía de Maldonado.
Creo que esto explica el fracaso del cual el señor Ministro Díaz es responsable y todo el descalabro en materia estadística que hemos descrito anteriormente.
¿Sabe usted, señor Ministro, que la cárcel de Las Rosas está en un estado deplorable y que desde el mes de abril prácticamente todos los sectores están intercomunicados entre sí? Hay seis de los nueve sectores del penal de Las Rosas con boquetes abiertos, lo que permite la libre circulación de los reclusos; más de doscientos están totalmente intercomunicados entre sí. Más de doscientos presos se encuentran juntos, desde un primario hasta un homicida, un rapiñero o el peor de los asesinos, por no ser redundante en la expresión homicida especialmente peligroso.
Lo peor es que conviven en una situación deplorable desde el punto de vista higiénico y de la sanidad del lugar, sin la más mínima toma de recaudos. ¿Sabe usted, señor Ministro, que entre estos doscientos reclusos que conviven y transitan dentro del penal con total libertad hay tres portadores de HIV positivo y que no se ha tomado ningún tipo de recaudo ni atención especial al respecto? Yo no quiero pensar lo que debe pasar en ese penal cuando llega la tarde, se cierra la puerta y quedan conviviendo en esas condiciones deplorables más de doscientos presos, absolutamente sin el control de nadie. ¿Usted nunca oyó hablar de promiscuidad? Yo no creo que sea solo cosa de las películas.
¿Sabe usted, señor Ministro ‑ya que tanto le preocupan los derechos humanos de los reclusos, como reiteradamente lo ha expuesto en este Parlamento y en los medios de prensa‑, que la cárcel departamental de Las Rosas nunca ha estado igual en cuanto al abandono que hoy tiene, y que hemos llegado al colmo de que el nuevo y flamante Director Nacional de Cárceles del señor Ministro José Díaz, Inspector Julián Rodríguez, en visita efectuada al departamento de Maldonado, hace escasas semanas, manifestó que esa cárcel pide socorro a gritos y que es el peor establecimiento carcelario que le ha tocado visitar en todo el país? ¿Lo sabe, señor Ministro? ¿Qué medidas se han tomado al respecto para corregir esta situación?
¿Sabe usted, señor Ministro, que hace algunos meses una Jueza Penal del departamento de Maldonado inclusive tuvo que intimar a la señora Jefa de Policía, porque en marzo pasado las autoridades carcelarias, con total responsabilidad, comunicaron al comando de la Jefatura que existían boquetes y que en esa cárcel había libre tránsito de reclusos, y que pasaron varios meses y la situación siguió incambiada porque la Jefatura no tomó una sola medida para solucionar el problema? ¿Sabe esto, señor Ministro?
Señor Ministro: la situación en el penal de Las Rosas es alarmante, es preocupante. No es digno de ningún ser humano, aunque haya cometido el peor de los delitos, vivir en esas circunstancias. ¡Y si aquí no se quiere dar credibilidad a lo que estoy denunciando, yo lo intimo a usted para que en veinticuatro horas adopte una resolución y habilite que una delegación de legisladores de este Cuerpo, junto a la prensa de todo el país, visite el penal departamental de Las Rosas para constatar fehacientemente la situación caótica en la que se encuentra, la que se viene denunciando desde el mes de marzo y de la que el Ministerio del Interior, del cual usted es responsable, al igual que la señora Jefa de Policía del departamento, no ha tomado medidas terminantes para incidir o cambiar esta situación! ¡Lo intimo hoy aquí, públicamente! Que mañana la bancada de su Gobierno diga quiénes son los legisladores, que el Partido Nacional diga quiénes son los suyos y que el Partido Colorado haga lo propio, para que usted habilite que vayamos a visitar el penal departamental de Las Rosas.
Creo, señor Ministro, que esto explica el fracaso...
(Interrupciones)
SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- La interpelación es entre el señor legislador y el señor Ministro. El Reglamento habla de que debe dirigirse al Presidente en las sesiones ordinarias.
De todas maneras, señor Diputado Germán Cardoso, para evitar interrupciones, le pediría que se dirija a la Mesa.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Discúlpeme, señor Presidente, si pongo pasión y me dirijo al señor Ministro, pero represento a la sociedad del departamento de Maldonado, que está conmovida.
Parece raro; hay verdades que duelen. Parece que a la bancada que alentó políticas de descongestionamiento carcelario y que votó leyes de humanización del sistema no le interesa demasiado conocer la situación en la que se encuentran los reclusos en el departamento de Maldonado. El tiempo dirá.
Señor Ministro: yo le quiero decir que la Jefatura se ha conducido en toda su gestión con una incapacidad increíble, porque las estadísticas no mienten y la gente no resiste más la situación que se está viviendo. ¡La gente clama a gritos por mayor seguridad! A todo esto, la señora Jefa de Policía pretende señalar que quienes nos preocupamos por esta situación somos machistas o conspiradores. Es una situación increíble, porque las estadísticas de la propia Jefatura echan por tierra cualquier fundamento de esta naturaleza. Increíblemente, salen a decir que todo está bien o casi bien y que la eficacia policial mejora en el departamento de Maldonado. Esto ya raya en la desfachatez y en la insensatez, señor Presidente. Créame si le digo que este tipo de declaraciones en el departamento de Maldonado, a esta altura de los acontecimientos, genera el rechazo y la hilaridad unánime de la población.
Además de todo esto, el señor Ministro Díaz, en forma sistemática respalda a su Jefa de Policía y la sale a respaldar públicamente una, otra, otra y otra vez.
Dentro de este contexto que estamos describiendo, señor Ministro, quiero aprovechar para destacar que su política de liberación anticipada, que según usted explicó tendía a humanizar la situación de los establecimientos carcelarios ‑y la cárcel de Maldonado está inmersa en una situación espantosa hoy en día‑ es otro fracaso suyo, ¡absoluto! ¿Por qué? Le digo: cuando se vota la ley de humanización del sistema carcelario en el Uruguay ‑lo que el Gobierno anuncia con bombos y platillos‑ existían aproximadamente siete mil presos en todo el territorio nacional. Eso fue en agosto. En el mes de diciembre ya habían recobrado la libertad más de mil reclusos, que naturalmente no estaban reeducados ni preparados para retornar a la sociedad. Hoy, en octubre de 2006, ya estamos en exactamente la misma cifra de agosto de 2005, previamente a la ley de descongestionamiento carcelario. ¿De qué sirvió, señor Ministro? ¡Tenemos la misma cantidad de presos que teníamos cuando usted alentó la ley, la que generó temor, inseguridad y tragedia en la sociedad del Uruguay porque algunos hechos delictivos terribles fueron propiciados y protagonizados por reclusos que recobraron la libertad a través de esta ley que usted y su bancada promovieron! Y hoy, como se dice en la jerga popular, "no pasa naranja". ¡Está todo igual! Las cárceles están superpobladas y la cantidad de delitos va en aumento sistemático. Quiere decir que tenemos los establecimientos carcelarios con la misma cantidad de reclusos que antes de esta ley, una situación de inseguridad que va en crecimiento sostenido y un aumento de los índices delictivos. La verdad es que creo que es el momento de analizar y de asumir que esa política que usted propició, como una de las fundamentales de su gestión, fue un total y rotundo fracaso.
Señor Ministro: cuando decimos que la señora Jefa miente, lo decimos porque cuando se le cuestiona por la situación de inseguridad que sufre el departamento, sale a explicarnos de una manera poco seria, para justificar e intentar tapar la realidad, que la eficacia policial en el departamento de Maldonado ha crecido. Y nos dice que la Policía de Maldonado nunca fue tan eficaz y que hoy un 29% de las personas que la Policía de Maldonado detiene son procesadas en sedes judiciales del departamento.
Yo me permito una sola reflexión. Señor Ministro: déjeme decirle que la Policía, cuando la sociedad no se siente segura, no está siendo eficaz, porque el rol de la Policía es dar tranquilidad a la sociedad. Cuando una sociedad está atemorizada, eso habla a las claras de que no está siendo eficaz. Le digo que la señora Jefa miente y le voy a explicar por qué. Porque para asegurar que la Policía ahora es más eficaz, la señora Jefa obvia decir que cuando usted la impuso en el cargo, automáticamente derogó el Decreto N° 690/80, que permitía a la Policía detener por averiguaciones. Entonces, ahora, con las nuevas reglas de juego, la Policía solo puede detener a una persona "in fraganti" delito, o cuando hay semiplena prueba de que lo está cometiendo. ¡Esas son las políticas que usted ha impartido, señor Ministro! Entonces, creo que cabe hacer la otra lectura. ¡Qué ineficaz está siendo la Policía de Maldonado, que para el 71% de las personas que detiene y conduce a sedes judiciales, convencida de estar brindándole al Poder Judicial la semiplena prueba, o de que estaban "in fraganti" delito, la Justicia no está encontrando méritos para procesarlas y las deja libres!
Creo que esa es la lectura que debemos hacer y no hacernos trampas al solitario. Creo, señor Ministro, que esto explica una vez más el fracaso absoluto de la seguridad en el país, pero fundamentalmente en el departamento de Maldonado ‑que es el tema que nos aboca‑, del cual usted es responsable.
Señor Ministro: la señora Jefa le ha mentido sistemáticamente, y le quiero relatar al Parlamento, a mis colegas ‑pero no con la lectura de las estadísticas‑ y a la población del departamento, que no merece ser testigo de estos acontecimientos, de la mentira permanente para justificar que se atornille a un sillón, este simple hecho.
Ha habido algunos homicidios que han conmovido y sacudido la sensibilidad del departamento de Maldonado, ante los cuales la señora Jefa de Policía ha tenido actitudes increíbles en el desempeño de su cargo. Voy a describir cuatro ejemplos, cuatro casos que sensibilizaron a absolutamente toda la población del departamento: hablo del asesinato del empresario inmobiliario Hugo Charamello; hablo del asesinato del periodista de San Carlos, Mateo Kutalec; hablo del asesinato del empresario montevideano Enrique Santa Cruz; y hablo del asesinato de un desgraciado hacendado de la zona rural oeste del departamento de Maldonado.
Charamello fue secuestrado y extorsionado por una gavilla de criminales que pretendían estafarle y robarle. La señora Jefa de Policía de Maldonado hizo declaraciones a la prensa antes de que apareciera el cadáver de este empresario, e inclusive las continuó haciendo cuando el cadáver de Charamello estaba caliente en el féretro. En toda la prensa del departamento de Maldonado afirmó que el empresario inmobiliario Charamello había sido asesinado y ejecutado por un ajuste de cuentas: una banda de delincuentes internacionales había cometido un robo de 300.000 euros, con los que Charamello se había quedado. ¡Esto es una absoluta calumnia! ¡Absoluta calumnia! ¿Usted sabe la indignación que esto provocó en la familia de Charamello, en sus amigos y en la población del departamento? La situación llegó a tal punto que un Fiscal departamental se vio obligado a salir a la prensa a aseverar que las declaraciones de la señora Jefa de Policía no eran ciertas, que no se ajustaban a la verdad y que Charamello había sido ejecutado por una banda de mafiosos que lo habían secuestrado para robarle.
Eso es lo que se prueba, y consta en el expediente del Poder Judicial. Se trata de un homicidio que estaba en la etapa de presumario secreto mientras la señora Jefa de Policía daba detalles en declaraciones periodísticas.
Voy a decir más, señor Presidente: además de las brutales y desatinadas declaraciones de la señora Jefa, por la impericia que hubo en torno al caso, la Jefatura de Policía de Maldonado no participó en nada para esclarecer el homicidio.
Estamos en condiciones de decir que el asesinato del empresario inmobiliario Charamello fue aclarado por los funcionarios del Banco de la República Oriental del Uruguay de la sucursal Chuy. ¿Por qué digo esto, señor Ministro? Usted tiene cómo averiguarlo, tiene cómo hacerlo; acceda al expediente judicial. La señora Jueza Departamental de 4° Turno del Departamento de Maldonado, doctora Lina Fernández, dispuso la intervención de la cuenta bancaria del empresario inmobiliario Charamello en todas las sucursales del Banco de la República Oriental del Uruguay a lo largo y ancho de todo el territorio nacional. Es a partir de allí que en la sucursal Chuy del Banco de la República ‑el cajero automático toma una foto a quien realiza un movimiento‑ los empleados reconocieron quién estaba realizando una operación en la cuenta bancaria de Charamello; los delincuentes accedieron con la clave y los números de cuenta, que fueron proporcionados por el infortunado Charamello, a quien hasta ese momento lo tenían secuestrado y estaba vivo. Los empleados del Banco de la República del Chuy reconocieron a esa persona porque era un individuo archiconocido, que en años anteriores había sido funcionario de esa dependencia y no se había ido con los mejores antecedentes. Es a partir de allí ‑averígüelo, señor Ministro, porque tiene cómo hacerlo‑, a raíz de toda esta situación confusa, que la sucursal del Banco de la República del Chuy se comunicó con la sucursal de Maldonado y las autoridades de esa dependencia se dirigieron directamente a la Jueza y al Poder Judicial diciendo haber recibido esa información y la foto del involucrado que realizó los movimientos de dinero; ellos dijeron que se dirigieron directamente a la Jueza porque no confiaban en la Jefa de Policía de Maldonado. Usted tiene cómo cotejarlo, señor Ministro. ¡Cotéjelo!
Este caso de Charamello dejó extasiado al ciudadano común y corriente, porque al día siguiente de esto, por todos los medios periodísticos del departamento de Maldonado ‑en los principales canales, radios y medios de prensa‑ se vio a la señora Jefa de Policía realizar declaraciones públicas increíbles e insólitas. Manifestó que una delegación de investigadores de la Jefatura de Policía de Maldonado se iba a dirigir a un departamento vecino ‑no dio el nombre, pero no hay que ser muy inteligente para darse cuenta‑, lo que permitiría capturar a los delincuentes y esclarecer el homicidio del infortunado Charamello. ¡Menos mal que los homicidas no miraron televisión, no escucharon radio ni tuvieron ningún amigo que les avisara de esto! Tal vez, por encontrarse en el Chuy, en el lado uruguayo, en esos momentos estaban mirando la Red Globo y no el Canal 7 ‑que llega a los dos departamentos‑, como lo vio toda la población de Rocha y de Maldonado, donde se emitieron las infelices declaraciones de la señora Jefa. De haberlas visto, los delincuentes se habrían avivado, y simplemente con cruzar caminando la frontera, de un lado al otro, el homicidio de Charamello estaría sin resolverse. Efectivamente, veinticuatro horas después la Policía de Maldonado concurrió a la frontera del Chuy del lado uruguayo y encontró a los delincuentes muy tranquilos, en una escribanía, con la persona que había sido reconocida realizando los movimientos en el cajero automático. ¡Increíble, señor Presidente! ¡Insólito en un Jefe de Policía!
Creo que, además de no haber participado en absolutamente ninguna de las investigaciones para aclarar el caso del empresario Charamello, la señora Jefa de Policía no tuvo el más mínimo tino para contribuir callándose la boca; la única contribución que hizo fue la de realizar declaraciones que podrían haber frustrado el esclarecimiento de este terrible hecho que sacudió a la población de Maldonado, enlodar al difunto y acusarlo sin pruebas. Y lo que es más terrible aún es que a consecuencia de sus imprudentes declaraciones hoy podríamos tener otro homicidio impune en el departamento de Maldonado.
Muy similar a esto fue lo que ocurrió con el asesinato del periodista de San Carlos, Mateo Kutalec. ¡Muy parecido! Fíjense que inmediatamente después del asesinato de Kutalec, la señora Jefa de Policía de Maldonado se presentó ante una marcha multitudinaria en la ciudad de San Carlos, ante más de mil personas, más de mil manifestantes, donde había gente de todos los credos, de todos los sectores políticos, sociales y religiosos de la sociedad del departamento; creo que estaba hasta el cura del pueblo. Para dar fe y ser testigos de lo que digo, allí estábamos presentes quien habla y los dos legisladores del Frente Amplio‑Encuentro Progresista por el departamento de Maldonado, que son oriundos de la ciudad de San Carlos. Los dos estaban allí. A la señora Jefa de Policía de Maldonado, frente a esas más de mil personas y toda la prensa de Maldonado, se le ocurrió garantizar a la familia del periodista asesinado, Mateo Kutalec, la certeza y la tranquilidad de que ese asesinato no estaba vinculado en lo más mínimo con el ejercicio de su función periodística, sino con aspectos que rozaban su vida privada. Yo no sé cómo una persona puede atreverse a aseverar una cosa de esta naturaleza cuando la investigación del asesinato de Kutalec está a fojas cero. Además, al momento de hacer las declaraciones, la señora Jefa no tenía ni un solo detenido. ¿Por qué descartar hipótesis de investigación? No hay que ser ningún profesional para preguntarse esto. No hay que ser un técnico de la Policía; se trata de razonar con sensatez y sentido común. Me pregunto: ¿acaso la Jefa que nombró el señor Ministro es pitonisa para atreverse a descartar hipótesis ‑investigamos esto sí y esto no‑ frente a todos los medios del departamento y a más de mil personas, cuando no hay nada claro?
Continuó haciendo declaraciones durante las veinticuatro horas siguientes, mientras el homicidio del periodista Kutalec ‑hoy impune‑ estaba en etapa de presumario secreto. Ella dijo que al momento en que le dieron muerte, Kutalec se encontraba arrodillado y que el recorrido del proyectil había sido desde arriba hacia abajo. Esta tesis fue absolutamente refutada y desmentida por el médico forense del Poder Judicial, actuante en la causa pocas horas después, que aseveró que el periodista Kutalec fue asesinado a sangre fría y que, por el recorrido del proyectil, en el momento en que fue ejecutado se encontraba parado, de frente a su ejecutor.
No sé si esta clase de avisos y de señalamientos, en definitiva, no terminan avivando a los delincuentes. Cuando el máximo jerarca, responsable de la seguridad de todo el departamento, está permanentemente saliendo a la prensa a dar particularidades de un hecho que está en etapa de presumario secreto ‑más aún, mintiendo, faltando a la verdad, introduciendo tesis y teorías que no se confirman una vez conocidos los procedimientos del Poder Judicial‑, señor Ministro, usted sabe de qué estamos hablando. Usted es abogado; creo que es una persona honesta y decente y sabe de lo que le estoy hablando. La señora Jefa de Policía de Maldonado jamás se retractó frente a estos hechos.
Voy a describir otro caso más. Estoy pensando en voz alta, porque de esta forma intento explicar al Parlamento y a mis compañeros legisladores que no son de Maldonado la indignación y el porqué de las marchas y de las movilizaciones. ¡Cómo no! ¿Usted conoce el dolor de los familiares de estas víctimas? ¿Sabe que todas estas personas tienen familia? ¿El señor Ministro sabe que el periodista Kutalec tiene una madre en silla de ruedas, que clama justicia por su hijo y, al contrario, en lugar de actuar con serenidad, con responsabilidad, con seriedad, como hay que hacerlo en estos casos, la señora Jefa permanentemente hace estas declaraciones desatinadas?
Lo mismo ocurrió en el caso del homicidio del empresario Enrique Santa Cruz. Parece que en la cabeza de la señora Jefa hay un concepto permanente: salir anticipadamente a la prensa, antes de que la situación se complique, a decir que en Maldonado le pasan cosas raras a quien anda en pasos raros. Parece que se quisiera decir: "¿En qué andaba Kutalec?", cuando se dice que lo ocurrido no fue por cuestiones periodísticas, sino por aspectos que rozan su vida privada. Parece que se quisiera decir que Charamello es un ladrón y un delincuente. Se ataca a una persona, se la denuesta sin el más mínimo argumento. Parecería que se quiere decir que el empresario Santa Cruz fue un imprudente al forcejear con el delincuente, y al pobre delincuente se le escapó un tiro en el forcejeo por la imprudencia de Santa Cruz. Esas fueron las declaraciones públicas de la señora Jefa de Policía de Maldonado realizadas a la prensa.
(Murmullos)
——Señor Presidente: voy a solicitar que me ampare en el uso de la palabra. Parece que el dolor de algunas familias no interesa demasiado a algunos legisladores del Cuerpo.
Permítame seguir describiendo la situación, que es terrible.
Aparentemente, la Jefa que el señor Ministro impuso en Maldonado sale en forma sistemática a invertir la carga de la prueba. Los delincuentes no son tales y la gente es una descuidada; se equivoca cuando forcejea para defender su vida cuando tiene un revólver en la nuca, o es tonta porque se deja robar. Para la señora Jefa de Policía de Maldonado la gente de nuestro departamento es tonta y le gusta que le roben. Entonces, deja las ventanas y puertas abiertas, se descuida, no cuida sus vehículos y sus pertenencias. Esos son los conceptos sistemáticos y permanentes de la señora Jefa, expresados a los medios periodísticos del departamento.
Fue terrible el asesinato, la ejecución del empresario Santa Cruz, confirmada por la pericia forense del Poder Judicial, que fue ejecutado a sangre fría de un tiro en la nuca, sin el más mínimo forcejeo. Fue terrible ver a la viuda de la víctima en la prensa de todo el país. No habría querido estar en el pellejo de esa mujer; en medio de un gran dolor tuvo que salir a desmentir y a desenmascarar las mentiras que la señora Jefa de Policía de Maldonado dijo para justificar una inoperancia absoluta ante el aumento de los índices delictivos del departamento. Creo que todo esto explica el fracaso del cual el señor Ministro es responsable, porque, sistemáticamente, ha respaldado a la señora Jefa López.
El mismo día del homicidio de Santa Cruz se dio muerte a un infortunado hacendado de la zona rural oeste del departamento de Maldonado. Y una vez más, como tantas, en una reiteración sistemática, la señora Jefa de Policía de Maldonado salió a la prensa a hacer declaraciones sobre el tema y a decir que se trataba de un típico caso de violencia doméstica, cuya víctima había llegado a tomar esa decisión acuciada por la situación, y que era una situación muy incómoda. Hizo una serie de elucubraciones y afirmaciones, pero ¿saben cuál fue la carátula, señor Presidente y señor Ministro? Homicidio especialmente agravado. La mujer terminó confesando en dependencias judiciales que el hombre nunca le pegó y que lo mató para robarle e irse con el dinero. Fíjense: ¿qué necesidad había de ensuciar la moral y la conducta de una persona correcta de la zona rural del departamento? Lo que todos los que declararon en la causa destacaron, justamente, fue la hombría de bien, la honestidad y la ética de este hombre, y declararon en expedientes judiciales ‑que el señor Ministro puede cotejar‑ que se trataba de una persona intachable e incapaz de levantarle la mano a una dama. Yo me pregunto: ¿cuál era la necesidad? ¿Por qué? Otra vez la misma teoría: en Maldonado le pasan cosas a quien tiene actitudes o conductas no del todo honestas. Ese es un concepto que la señora Jefa ha querido introducir permanentemente en la opinión pública, hablando ‑una vez más‑ en la etapa de presumario secreto.
Creo que un jerarca policial responsable y profesional, al momento de encontrarse ante una investigación en etapa de presumario, de ninguna manera debería efectuar manifestaciones referidas a circunstancias que deben ser secretas en la etapa del presumario judicial, por algo muy lógico: para que la Justicia pueda adoptar la decisión más serena, más justa y en el menor tiempo posible.
Además de esto, como Jefa de Policía, nunca podrá ni deberá contribuir a la inestabilidad de la seguridad de un departamento ‑el que sea‑ efectuando apreciaciones y dando opiniones públicas que alerten a la delincuencia o que, más o menos, le esté contando por dónde va la línea de investigación, colocando en una situación de invulnerabilidad a los delincuentes y, a la vez, en una situación de indefensión a la población del departamento.
Es claro el razonamiento, señor Presidente, por silogismo puro. El señor Ministro lo sabe, es abogado, es un hombre culto, instruido. Bueno; por el contrario, advierta, señor Presidente, que la señora Jefa de Policía de Maldonado ‑a quien el señor Ministro Díaz ha puesto en el cargo, ha respaldado sistemáticamente y se ha hecho responsable de sus actos‑, en forma sistemática ha violentado el ar­tículo 113 del Código del Proceso Penal, en lo que puede configurar el delito de abuso de funciones cuando, reiteradamente ‑ar­tículo 162 del Código Penal‑, hace apreciaciones contando particularidades de los hechos que se encuentran en etapa de presumario secreto.
(Ocupa la Presidencia el señor Representante Martínez Huelmo)
——Después de analizados todos estos hechos, queda claramente demostrado cuál es el patrón de procedimiento de la Jefatura de Policía de Maldonado.
En Maldonado se aclaran aquellos delitos terribles que no deben ser investigados, como el homicidio del hacendado de la zona rural, cuando la homicida llama por teléfono y se entrega‑, o cuando buenos empleados bancarios y funcionarios públicos contribuyen y aclaran un homicidio; no lo hace la Policía o la Jefatura de Policía de Maldonado, actuante, responsable de este comando. Son aclarados todos aquellos homicidios en los cuales no exista camino o línea de conducción de investigación alguna. En cuanto a aquellos homicidios que han ocurrido en los últimos meses en el departamento, el del periodista Mateo Kutalec y el de la comerciante Mónica Wetsch, que fue asesinada a las ocho de la mañana, en su comercio, con dos tacos de billar con los que le deshicieron la cara y el cráneo y la dejaron irreconocible, a tres cuadras de la Seccional 1ª, o algún otro homicidio que signifique empezar a tejer líneas de investigación, ¡nada!, impunes en absoluto.
Ese es el patrón de acción de la Jefatura de Policía de Maldonado, de este comando que el señor Ministro Díaz ha nombrado y ha respaldado sistemáticamente: no existe investigación policial.
Ya hemos demostrado, con todo lo que hemos dicho, que en Maldonado la inseguridad no es una sensación, sino que es un hecho estadísticamente comprobado, que golpea día a día a la sociedad del departamento. Ya hemos demostrado también que su Jefa de Policía ha sido incapaz e inepta para ocupar el cargo en el que se encuentra, que el señor Ministro le confió. Hemos demostrado que la sociedad de Maldonado no merece que la Jefa le mienta descaradamente, como le ha mentido, para atornillarse al sillón de un cargo.
Yo creo que este clamor popular no solamente lo hemos manifestado nosotros, los sectores de la oposición. En las manifestaciones populares organizadas por la sociedad civil en las diferentes ciudades del departamento, yo me he encontrado con gente de todos los credos, de todos los sectores: me he encontrado con dirigentes del Encuentro Progresista-Frente Amplio del departamento de Maldonado; me he encontrado con ex Ediles del Encuentro Progresista-Frente Amplio del departamento de Maldonado, y eran manifestaciones que reclamaban al Ministro la remoción inmediata de la señora Jefa de Policía de Maldonado.
Entonces, ¿qué más prueba que eso? ¡Hay que atreverse a decir que esto es un ataque de la oposición y que no hay mérito para describir lo que hemos descrito aquí, señor Ministro!
Y esto no es todo. Miren; aparte de inepta, aparte de mentirosa, aparte de irresponsable en la gestión de la Jefatura, la señora Jefa también se ha caracterizado por el manejo poco claro de los dineros públicos y privados de la Jefatura de Policía de Maldonado. Cuando el Comité de Base del Frente Amplio del barrio Hipódromo de la ciudad de Maldonado solicitó a la Mesa Política del Frente Amplio que se planteara al Ministro la inmediata remoción de la señora Jefa López, fue en circunstancias en que el señor Diputado Rodríguez Servetto, del departamento de Maldonado, denunció que la Jefa de Policía de Maldonado estaba cobrando el complemento de sueldo denominado hora ciudad. Se trata del complemento que ya expliqué que en temporada alta reciben la policía, los bomberos y la Prefectura de parte de la Intendencia Municipal.
Yo creo que ha sido una conducción que raya en lo ilegal, en lo no ético y en lo no moral. Y es una conducción que el señor Ministro sistemáticamente se ha dedicado a respaldar, por lo que lo hago entera y directamente responsable; y lo hago entera y directamente responsable porque él mismo ha asumido la total responsabilidad de todos los hechos descritos.
Yo creo que lo más irregular y éticamente improcedente en todo este proceso con respecto a la hora ciudad y que no podemos dejar pasar por alto, es lo siguiente. La señora Jefa de Policía de Maldonado dispuso, por resolución de ella, privativa, que se le hiciera efectivo el pago de compensación por hora ciudad también al policía administrativo Comisario Roberto Cassou. Mire, debo ser honesto: esto es corrupción, señor Presidente. Lo digo con todo lo que implica el concepto, la definición y la aseveración. Cuando el entonces señor Ministro interino Juan Faroppa tomó conocimiento de esta situación ‑porque el señor Ministro Díaz estaba haciendo uso de una larga licencia‑, dispuso automáticamente que se suspendiera el pago del beneficio hora ciudad hasta que la situación fuese esclarecida. Debo ser honesto, auténtico y le debo reconocer al señor Ministro interino Faroppa que cuando tomó conocimiento, paró la cosa.
(Ocupa la Presidencia el señor Representante Cardozo Ferreira)
——Aparentemente, lo dejó para que lo resolviera el señor Ministro Díaz, quien, cuando vuelve de su licencia y retoma el cargo, ratifica a la señora Jefa de Policía de Maldonado ‑una de las tantas veces que lo tuvo que hacer‑, y dispone que eso está bien y que se siga haciendo.
Señor Presidente, compañeros legisladores, señor Ministro: Roberto Cassou es un policía administrativo, dependiente de INTERPOL, a quien esta Administración del doctor Díaz, inmediatamente después que asumió el cargo la señora Jefa de Policía López ‑su concubina‑, lo privilegió con un traslado con destino al Aeropuerto de Laguna del Sauce; allí presta funciones. El pago de compensación de hora ciudad que dispone la Intendencia Municipal de Maldonado es para intensificar el patrullaje en las calles de las diferentes seccionales de la zona balnearia. Esa es la naturaleza jurídica del pago de las horas ciudad. Cassou no tiene absolutamente nada que ver con la Jefatura de Policía de Maldonado, no tiene relación legal, no es dependiente en absoluto, y no solamente eso, sino que es concubino de la señora Jefa de Policía de Maldonado, que dispuso, por su orden y resolución, el pago de esa compensación a un funcionario que no pertenece a la Jefatura de Policía de Maldonado, que no estaba asignado a la tarea de intensificar el patrullaje de las seccionales policiales de las zonas balnearias y que ‑reitero‑ es su concubino.
¿Eso es transparencia en el manejo de las cuentas públicas del Estado, señor Presidente?
Señor Ministro: ¿eso es lo ético, moral y legalmente probable o aceptado? ¿Usted está de acuerdo, señor Ministro, con este tipo de práctica? ¿Le dio el visto bueno? ¿Se solidariza con este tipo de implementaciones en el ejercicio de la función pública? Realmente, esto a mí me ha dejado atónito; pero no solamente a mí: a la población del país entero.
Mire, voy a decir más, señor Presidente. El señor Ministro conoce esta situación desde que el entonces señor Ministro interino Faroppa tomó conocimiento de ella, en el mes de febrero. ¿Sabe una cosa? La primera fecha para la interpelación, antes de que el señor Ministro se enfermara, estaba fijada para el día 30 de agosto, y él sabía esto desde febrero de 2006. Tengo información de que el 24 de agosto, una semana antes de la fecha fijada para la primera interpelación, el señor Ministro Díaz dispuso la realización de una investigación administrativa del caso; el 24 de agosto, seis días antes de tener que concurrir a la interpelación convocada.
Señor Presidente: como si todo esto fuera poco, como si el señor Cassou, policía administrativo, Comisario de INTERPOL, no tuviera demasiado trabajo en el Aeropuerto de Laguna del Sauce en cumplimiento de su función en INTERPOL, recibe como compensación el pago extra de horas ciudad; pero, además, ocurre algo que todavía no dije y que quiero que quede claro: el funcionario, policía administrativo, Comisario Cassou, por disposición de este Ministerio, cuando es privilegiado y trasladado al Aeropuerto Laguna del Sauce para vivir en el mismo lugar que su concubina ‑a quien el Estado le proporciona una vivienda que pertenece a la Jefatura de Policía de Maldonado‑ recibe otra compensación extra por parte de INTERPOL, un viático del Ministerio, por residir en un lugar fuera de donde se encuentra la dependencia y estar en comisión en el aeropuerto.
Entonces, yo diría que Cassou debe ser uno de los pocos funcionarios privilegiados de esta gestión ministerial. El señor Ministro ha hablado en forma sistemática y reiterada del amiguismo, de los acomodos, de las corruptelas y de un montón de cosas a las que lo he escuchado hacer mención, estando yo presente, en alguna visita al departamento de Maldonado. Entonces, ¡yo no sé qué es esto, señor Presidente! Si esto no es amiguismo, si esto no es privilegio, si esto no es prebenda, ¿qué es? Y miren que esto no lo hizo el Gobierno de la herencia maldita. Miren que fue este Ministerio, fue este Gobierno el que apañó a estos jerarcas de turno, a los que el señor Ministro Díaz ha dado un respaldo incondicional en forma sistemática y reiterada.
Bueno; creo que los hechos hablan por sí mismos.
¿Cómo explica el señor Ministro otra situación que se dio y por la cual también hemos llegado a esta interpelación? En julio de este año, nosotros elevamos un profundo pedido de informes al señor Ministro acerca de una campaña mediática pública que constatamos y que es conocida, en la que participó la señora Jefa de Policía de Maldonado; hasta sabemos con quién y con qué empresa. Ese pedido de informes, de julio de este año, ¿sabe cuándo nos fue contestado, señor Presidente? Una funcionaria de nuestro piso, en el Edificio Anexo, hoy, a las 9 y 30 de la mañana, nos acercó la contestación a este pedido de informes. Creo que no es serio y que este tipo de actitudes realmente hablan por sí mismas.
Independientemente de eso, de todas las carpetas que tenemos con comprobantes, peritajes balísticos sobre diferentes casos en el departamento de Maldonado, queremos dejar en claro otra omisión del señor Ministro del Interior.
El ar­tículo 1° de la Ley N° 17.673, del año 2003, aprobado por la unanimidad de este Cuerpo y del Senado, dispone: "Ar­tículo 1°.- Establécese que, de acuerdo con lo dispuesto por el ar­tículo 118 de la Constitución de la República, los Ministros de Estado, la Suprema Corte de Justicia, la Corte Electoral, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, el Tribunal de Cuentas y los organismos a que refiere el ar­tículo 17 de la Ley N° 16.134, de 24 de setiembre de 1990 (Oficina Nacional del Servicio Civil y Oficina de Planeamiento y Presupuesto), dispondrán de un plazo de cuarenta y cinco días hábiles para remitir los datos e informes solicitados por los legisladores conforme a las facultades que les otorgan dichos ar­tículos.- Ar­tículo 2°.-" ‑porque vamos a decirlo todo‑ "Si por la complejidad de la información solicitada no fuera posible remitirla en el plazo referido en el ar­tículo 1º de la presente ley, antes de su vencimiento, se deberá enviar al Presidente de la Cámara que corresponda, con destino al legislador solicitante, informe circunstanciado sobre las causas que impiden la remisión en plazo. A partir del vencimiento del plazo referido en el ar­tículo 1º de la presente ley, el organismo requerido dispondrá de un plazo de treinta días hábiles, para dar cumplimiento al pedido".
Nada de esto se dio. ¡Usted, señor Ministro, está actuando fuera de la ley! Lo que hizo hoy el señor Ministro Díaz yo lo considero una tomadura de pelo. Al enviar la contestación del pedido de informes en los minutos previos al inicio de una interpelación que se ha dilatado ‑por razones no propias‑ durante más de setenta y cinco días, cuando el pedido de informes se había realizado treinta días antes de estos setenta y cinco, por lo cual han pasado casi cien días, ha vulnerado y violentado de punta a punta la Ley N° 17.673. Esto lo digo en aras de la ética, en aras de la transparencia y de todo lo que aquí muchas veces tenemos que soportar cuando se golpean el pecho y hablan de la diferencia de procederes y de procedimientos que no van a volver a suceder.
Voy a seguir relatando más desórdenes de la Jefatura de Policía de Maldonado.
¿Sabe el señor Ministro que tres veces por semana un móvil afectado a la respuesta 911 no puede cumplir con su responsabilidad, ya que por orden de la señora Jefa de Policía López traslada, ida y vuelta, al kilómetro 23 de la Ruta Interbalnearia, Shangrilá, a un ciudadano alemán que entrena perros del plantel de la Jefatura de Policía de Maldonado? ¿Sabe usted esto, señor Ministro? ¿Sabe el señor Ministro que los móviles de respuesta 911 de la Jefatura de Policía de Maldonado tienen asignado un vale de $ 173 por día para el combustible y que este ciudadano, al cual la Jefatura no solo le paga viático ‑no sé por qué, porque si le paga viático tendría que trasladarse por sí mismo‑, sino que lo lleva y lo trae, gasta aproximadamente $ 1.500 por día en combustible? ¿El señor Ministro está de acuerdo con esta práctica?
¿Vio, señor Presidente, cómo con el señor Ministro y con los legisladores hoy estamos constatando que en esta gestión ministerial también hay amiguismo y acomodo? Los hay, ¡cómo no!, si estamos constatando una serie de irregularidades increíbles: cónyuges a los que les pagan dinero del cual disponen y que no está asignado, pero lo pagan igual; funcionarios policiales del círculo de jefes a los que trasladan, los llevan a la Jefatura aun cuando no pertenecen a esa dependencia y terminan procesados por peculado; llevan y traen a una persona y aparte le pagan viático para entrenar perros cada vez que va a la Jefatura a cumplir sus tareas, que no son más de tres horas diarias, gastando $ 1.500 de combustible. Sí, son cuatro viajes, porque tienen que ir a Shangrilá, de ahí a la Jefatura, devolverlo a Shangrilá y regresar a Maldonado: $ 1.500 diarios, cuando a los móviles de respuesta 911 se les da un vale de $ 173. Parece raro, ¿no? ¿Qué se hace, señor Ministro, para cambiar todo esto?
Yo realmente espero sinceramiento, espero honestidad de proceder cuando esta interpelación culmine. El señor Ministro, igual que el país entero ‑concluyo este capítulo‑, debe de haber leído la resolución del Círculo Policial que aceptó, en lo que es un hecho histórico, por la unanimidad de sus miembros en funciones y retirados, la renuncia de la señora Jefa de Policía de Maldonado, Graciela López. Pero no solamente los policías en actividad y los retirados le aceptan la renuncia, sin mediar ningún puente ni considerar de qué se trataba la situación, sino que, por sobre todas las cosas, se retira, por decisión unánime, el nombre de la señora Jefa de Policía López de los padrones históricos del Círculo Policial del Uruguay y se decide también, por unanimidad de su directiva, borrarla de los padrones y de su calidad de socia, como Jefa de Policía de Maldonado.
Creo que ya es inadmisible este tipo de situación. Tenemos una Jefa de Policía a la que no respalda el pueblo de Maldonado, que ha sido incapaz, que ha sido ineficaz en el combate del delito, que ha beneficiado económicamente a su concubino con resoluciones respecto al manejo de los dineros públicos y que ha beneficiado a su círculo más íntimo de funcionarios policiales por encima del resto de la plantilla de funcionarios policiales de la Jefatura de Policía de Maldonado. Por último, ha sido pedida su renuncia hasta por el Comité de Base del Frente Amplio-Encuentro Progresista de la ciudad de Maldonado y por todos los sectores y segmentos de expresión de la sociedad del departamento. Y todos los directivos de su gremio, que es el del Instituto Policial ‑no es cualquier gremio‑, le aceptan la renuncia y no quieren saber absolutamente más nada con ella, nunca más.
A esta altura le resulta insólito a cualquier uruguayo el respaldo permanente y único ‑porque está probado que es único‑ del señor Ministro Díaz a la Jefa de Policía.
Acerca de esta interpelación, quiero hacer referencia muy brevemente a una situación que me llamó poderosamente la atención. Se nos criticó diciendo que queríamos perjudicar los intereses del departamento de Maldonado y que queríamos provocar el fracaso de la temporada.
Señor Presidente: hemos sido sensatos y honestos; hay situaciones indefendibles, gravosas e ilegales que estamos obligados a denunciar. Hemos sido prudentes y responsables; hemos recorrido absolutamente todos los caminos alternativos previos a esta situación. Presentamos proyectos de ley para fortalecer a la Policía Nacional, trasladando vacantes del Ministerio de Defensa Nacional al Ministerio del Interior para que Maldonado y las Jefaturas de la costa del país tengan mayor cantidad de efectivos. En la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración, vía carta ‑aqui la tenemos en nuestro poder‑, solicitamos la comparecencia del Directorio de INAU por una cantidad increíble de problemas que se están dando con menores infractores en el departamento de Maldonado. El Gobierno nunca nos contestó. Y no agotamos la instancia allí; fuimos a la residencia de Suárez a hablar con el señor Presidente de la República ‑que muy gentilmente nos atendió‑, con el fin de explicarle la situación que se está viviendo en el departamento de Maldonado e intentar sensibilizarlo. El señor Presidente se comprometió vía carta ‑que también tenemos en nuestro poder y que nos enviara a nuestro despacho‑ a realizar un Consejo de Ministros en la ciudad de Punta del Este para dar dos señales que no podían esperar más ‑coincidimos con el señor Presidente Vázquez‑ y que son inequívocas: una fuerte señal de apoyo y respaldo del Gobierno Nacional a la actividad turística y un apoyo y fuerte respaldo del Gobierno Nacional a la población del departamento, en aras de fortalecer la seguridad nacional. Tenemos la copia de la carta que el señor Presidente de la República nos envió a nuestro despacho después de haberlo visitado, que dice que el Consejo de Ministros se haría entre agosto y setiembre. Estamos por terminar octubre. Indefectiblemente, no ha pasado nada; indefectiblemente, se actúa con soberbia; indefectiblemente, no se quiere oír; indefectiblemente, nos vemos obligados a denunciar todos estos hechos que están fuera de la ética, de la moral y de la ley en la Jefatura de Policía de Maldonado, que, indefectiblemente, el señor Ministro Díaz ha respaldado y de los que se ha hecho responsable.
Cuando vimos algunas recomendaciones de esta Jefatura, reflexionamos: "El legislador que se atrevió a señalar que teníamos intereses conspirativos contra nuestro propio departamento, se ve que ni siquiera se tomó el trabajo de ingresar a la página web de la Jefatura de Policía de Maldonado". Las recomendaciones que la señora Jefa de Policía de Maldonado a través de la página web, del portal oficial, hace a los turistas y visitantes son increíbles, inéditas, y las voy a leer para reflexionar juntos. ¿Quién conspira: la oposición o la propia Jefatura? Son increíbles las recomendaciones de la página web de la Jefatura de Policía, del verano pasado, para todo el que ingrese al país, para ciudadanos extranjeros. Esto me hace retrotraer a las épocas en que cuando una persona iba a ir a Río de Janeiro se le advertía de antemano que ni siquiera se podía salir con un reloj pulsera a la calle. Y llegar a la situación de confianza de hoy y la recuperación turística les llevó a los cariocas diez años, porque los visitantes extranjeros dejaron de ir. Las posibilidades del turismo, que es una empresa maravillosa para multiplicar oportunidades, trabajo, bienestar y progreso a la gente residente, se vieron deprimidas durante diez años. Y nosotros vamos por ese camino. De acuerdo con la concepción de seguridad de la señora Jefa de Policía de Maldonado y sus recomendaciones en este portal, vamos por ese camino. Recomiendo a los legisladores del Gobierno que ingresen al portal.
Vamos a compartir muy pocas recomendaciones. En cuanto al hogar, dice lo siguiente: "Sea cuidadoso con las llaves de su casa, no dé a nadie la posibilidad de duplicarlas.- Procure que el sector de entrada esté bien iluminado.- No duerma con las ventanas abiertas si no tienen rejas.- Procure no tener grandes sumas de dinero en su domicilio.- Nunca diga a nadie que no sea de su confianza que está solo en su casa.- Mantenga cerrada con llave la puerta de su casa o edificio las 24 horas.- No abra la puerta de su casa o accione el portero eléctrico sin preguntar antes quién es la persona que llama.- En caso de que tenga la posibilidad, instale y solicite la habilitación de un identificador de llamadas a su teléfono, de forma de poder conocer quién llama cuando le cortan sin contestar.- No salga al jardín dejando ventanas y puertas abiertas.- De ser posible, ponga cortinas o persianas en todas las ventanas.- Piense (en caso de que tenga posibilidad económica) en instalar un sistema de seguridad, cerraduras especiales, puertas blindadas o alarma". Estas son las recomendaciones a los turistas que figuran en el portal de la Jefatura de Policía de Maldonado. ¿Es la oposición la que conspira, señor Presidente? Esto es increíble. Antes de dar todas estas recomendaciones, ¿dónde está la Policía, que es la que tiene que garantizar la seguridad en un departamento, que es la que debe velar por que la seguridad sea el bien más preciado y que haga a esta ciudad diferente al resto de los principales destinos turísticos de la región?
Puedo seguir, señor Presidente: "Nunca guarde las llaves de su casa junto con las del auto.- No deje que los niños jueguen solos en la puerta de calle y que la misma esté abierta y evite también la permanencia de personas mayores en esas circunstancias". Pero ¿cómo? ¿Dónde estamos? ¿En Punta del Este o en Irak? Realmente, las recomendaciones del portal de la Jefatura de Policía son increíbles. Aparte, por un lado, el señor Ministro deroga el Decreto N° 690, por lo cual si hay una persona en la vereda de mi casa en una actitud sospechosa, pero no ha hecho nada aparente, aunque llame a la Policía esta no la puede detener; pero, por otro lado, la Jefa me recomienda que tenga cuidado ante la presencia de personas mayores en la vereda en actitudes sospechosas. Entonces, ¿qué tengo que hacer? Llamo a la Policía y me dice: "El señor Ministro derogó el Decreto N° 690, por lo que no puedo proceder". ¿Qué me recomienda la Jefa? ¿Que salga yo con un revólver, lo encañone y le diga: "Váyase de aquí porque no puede estar"? Parece que eso es más o menos lo que se quiere trasmitir a través de toda esta filosofía increíble. Al regresar, "Prepare la llave unos metros antes de llegar a la puerta de su casa.- Hágalo con la llave en la mano, no comience a buscarlas parado frente a la puerta". ¿Qué es esto? Filosofía del miedo, que ha instalado, no la oposición, no las campañas mediáticas que el Gobierno dice que conspiran en su contra, sino el portal de la propia Jefatura de Policía de Maldonado, que está instalando esta sensación de inseguridad y está trayendo pánico a la población.
Entonces, a esta altura de los hechos, señor Ministro, realmente le pido que asuma la responsabilidad que le corresponde; yo asumo la que me corresponde; yo asumo la representación de la sociedad de mi departamento, que está sufriendo sistemáticamente todo lo que hemos descrito en la mañana y mediodía de hoy. Yo solicito formalmente al señor Ministro que no mantenga ni un minuto más a la señora López al frente de la Jefatura de Policía de Maldonado. Ya, con estas pruebas, tendría que levantarse y destituirla. No cabe otra acción. Acá no hay lugar a dos interpretaciones. ¡No, señor! Actuemos con sensatez por una sola vez. Hay que revertir esta situación rápidamente antes de que se vuelva un camino sin retorno.
Voy a terminar esta primera alocución con una frase, que no es mía, que creo que sintetiza el temor, el miedo y la desgracia que está viviendo la sociedad uruguaya. De los miles de "mails" que recibí en mi portal del Parlamento, elegí uno que creo que sintetiza lo que le está pasando a la gente y lo que piensa la sociedad del Uruguay. Lo envía un hombre llamado Eduardo, uruguayo, que vive en Montevideo, tiene cuarenta y ocho años, es casado y tiene dos hijos. Me dice así: "no soy político y no sé si será atinado pero considere cuando esté interpelando al Ministro pedirle que no le conteste a usted, dígale que usted solo escuchará cómo le contesta a cada familiar de las víctimas de tanta violencia", de tanta muerte, que le conteste a cada uruguayo que ha tenido que encerrarse en su casa, que ha tenido que poner rejas, que ha tenido que poner alarmas y se ha visto retrotraído frente al avance significativo del delito y hoy es quien está preso. Eduardo pide que el señor Ministro le conteste "a cada padre" de familia "que se angustia con el paso del tiempo, solamente porque sus hijos demoran un poco en regresar a casa" a la hora que se había señalado, pues con todo lo que está pasando, con el miedo y el terror, se empieza a pensar cosas raras. "Que nos conteste a nosotros, al pueblo uruguayo", dice Eduardo, y continúa reflexionando: "La sensación térmica se refiere a una temperatura. Para poner un ejemplo, el agua hierve a los 100 grados centígrados. ¿A qué temperatura el miedo llega al extremo de enloquecer" a un ser humano para que un padre tenga que matar a un hijo, como consecuencia del avance de la pasta base? Eduardo también se pregunta a qué temperatura tiene que llegar el miedo de una persona hasta "dejar de razonar y poner una trampa con una escopeta que le costó la vida a un chiquilín de 14 años". No hay jerarca en el país, y menos aún Jefe de Policía, en la historia, que haya recibido sistemáticamente tanto apoyo y tanto respaldo en un año y medio como la señora Jefa de Policía de Maldonado de parte del señor Ministro Díaz.
A esta altura quisiera plantear las siguientes preguntas; algunas fueron contestadas en la respuesta al pedido de informes que recibí de una manera, diría, poco seria en la mañana de hoy, después de casi cien días, después de estar fuera de la ley, después de haber violentado la ley, después de reírse del Parlamento, después de no dar respuesta a una sociedad que pide a gritos soluciones y que no soporta más.
Quiero que el señor Ministro me conteste cuánto dinero se gastó en la campaña publicitaria realizada en Argentina para evitar que se continuara criticando a la señora Jefa López; tenemos la convicción y las pruebas de que esta campaña se realizó, pero es el señor Ministro quien tiene las respuestas y debe contestar lo que corresponde. Yo interpelo y pregunto; el señor Ministro contesta. Quiero que se diga cuánto se gastó en esa campaña; a quién se pidió el dinero; quiénes aportaron dinero para la Jefatura de Policía de Maldonado. Quiero que se diga qué registros existen sobre lo recaudado. Quiero que se diga qué funcionarios policiales acompañaron a la señora Jefa en su viaje a Buenos Aires y quién la acompañó en sus encuentros con esta empresa que le armó la agenda mediática maratónica en veinticuatro horas en Punta del Este, porque se encontraron en un lugar determinado de Punta del Este, en un domicilio. Quiero que se diga qué funcionario policial la acompañó a esa reunión.
Quiero que el señor Ministro diga si comparte que una empresa argentina recaude dinero de empresarios para gastarlo en salvar la imagen de un Jefe, en lugar de invertirlo para mejorar el servicio y la calidad de seguridad de un departamento que lo pide a gritos. Quiero, y le pido por favor al señor Ministro que me conteste.
Quiero que el señor Ministro me conteste si autorizó que diariamente se transporte a tres personas de la Secretaría de la señora Jefa desde Montevideo a Maldonado, ida y vuelta.
Quiero que me conteste si autorizó a que se transportara a un ciudadano alemán, de iniciales W.A., desde el kilómetro 23 de la Ruta Interbalnearia a Maldonado, tres veces a la semana.
Quiero que el señor Ministro me diga si está de acuerdo con que, mientras no hay dinero para patrullar el departamento, se disponga de un auto oficial para transportar a esta gente, cuando el señor Ministro y la señora Jefa dicen ‑porque la Jefa lo afirmó esta semana‑ "que no alcanza el dinero para patrullar, y que no es suficiente en materia de combustible".
También quiero que el señor Ministro me diga si está de acuerdo con que las camionetas asignadas al Jefe de Policía sean utilizadas para uso particular de concubinos y esposos, y si es la situación en todo el país, además de Maldonado.
Quiero saber qué órdenes ha impartido el señor Ministro en torno a la locomoción y qué medidas de control realiza para verificar si su orden se cumple o se burla en el resto del país como en Maldonado.
¿Puede el señor Ministro informarme el monto de la inversión que se manejó en la Jefatura de Policía de Maldonado en la reforma de la Comisaría de la Mujer? ¿Puede el señor Ministro señalar cuál fue el criterio que se siguió a la hora de instruir para realizar esa obra concreta? ¿Qué criterio primó a la hora en que se definió esa obra puntual? ¿Por qué no se reparó el establecimiento carcelario de Las Rosas, que pide socorro a gritos, en palabras del propio Director Nacional de Cárceles, Julián Rodríguez, antes de realizar la obra que insumió cientos de miles de dólares en la Comisaría de la Mujer, al costado de Jefatura? Quedó muy linda esta obra; quiero aclarar que no me enoja la obra, pero creo que hay una orden de prioridad. ¿O acaso el señor Ministro no priorizó en su gestión el humanizar el sistema carcelario? ¿No iba a ser una de sus principales políticas al frente del Ministerio? Entonces, ¿por qué no se repara la cárcel?
Quiero que se me explique ‑ha sido visto por absolutamente toda la oficialidad de la Jefatura de Policía de Maldonado‑ por qué el concubino de la señora Jefa de Maldonado, Comisario administrativo Cassou, actuó como sobrestante controlando la obra de remodelación de la Comisaría de la Mujer de la Jefatura de Policía de Maldonado, sin tener nada que ver con la obra, y administró permanentemente los materiales, llevando y trayendo personal e impartiendo las órdenes en la propia Jefatura para el avance de las obras.
Por todo esto, creo que la respuesta la tiene el señor Ministro. Sepa, señor Ministro, que Maldonado se encuentra en estado de alarma debido a la inseguridad que usted se ha encargado de fomentar con sus actos irresponsables, manteniendo en su cargo a la señora Jefa López, respaldándola sistemáticamente y haciéndose responsable de absolutamente todos los hechos. Yo creo que a esta altura, por el relevo de pruebas ‑no tenemos problema en seguir detallando; trajimos carpetas y vamos a entrar en el debate‑, hay que actuar con sensatez por un instante.
Señor Ministro: por el bien del país, por el bien de la sociedad, y a esta altura por el bien de su Gobierno y de su fuerza política, usted debería tener un instante de sensatez y renunciar a su cargo.
SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- La Mesa solicita al señor miembro interpelante que haga llegar las preguntas por escrito al señor Ministr
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- ¿Me permite, señor Presidente, para una aclaración?
SEÑOR PRESIDENTE (Cardozo Ferreira).- Tiene la palabra el señor miembro interpelante.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- He pedido la palabra para hacer varias aclaraciones. Esperé durante setenta y cinco días para interpelar al señor Ministro Díaz. Reclamé la comparecencia del señor Subsecretario, en aquel entonces Ministro interino, y no vino. Entonces, para que él responda ahora, hubiera venido sesenta días antes.
(Murmullos.- Interrupciones)
——Yo quiero que el señor Ministro Díaz conteste concretamente las preguntas que hice acerca de corrupción en la Jefatura de Policía de Maldonado, ya que no me ha respondido.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: he escuchado con atención; yo esperaba que esto fuera más dinámico ‑por eso más de una vez pedí interrupciones para hacer aclaraciones‑, pero evidentemente ese no es el ánimo y lo respeto: así son las reglas de juego; sigamos para adelante.
Realmente, yo estoy asombrado de que aquí, quienes han sido los paladines de la ética, de la moral y de la transparencia justifiquen y entiendan que esté bien que una jerarca de esta Administración, una funcionaria de confianza, disponga de un dinero público para pagarle a su concubino, aunque no le corresponda. ¡La verdad es que estoy asombrado! Cuando el señor Ministro comenzó su alocución, dijo que rechazaba y que le indignaba lo que yo había dicho. ¡Yo rechazo la posición del señor Ministro y me indigna que se abracen de esa manera a justificar un claro hecho de corrupción en lo que representa el manejo de los dineros públicos! Aquí no se trata de a cuánto asciende la cifra, de si se actuó bien con determinada cantidad de Oficiales de la Policía de Maldonado, ni de que, como solo le dio el dinero al concubino, no está del todo mal. ¡Señores: vamos a hablar claro! ¡Señor Ministro: usted me va a obligar a ir a la Justicia Penal!
(Interrupciones.- Respuesta del orador)
——¡Claro que lo voy a hacer! ¡Cómo no! ¡Paladines de la ética! ¡Cómo no voy a ir! ¡Claro que voy a ir! ¡Cómo no voy a ir! He recorrido todos los caminos, porque quería la respuesta del señor Ministro. Ahora tengo la respuesta: él justifica, le parece que está bien y se abraza ‑creo que se inmoló el señor Ministro‑ a esa bandera. Bueno, cada cual es grande, responsable y sabe de lo que habla.
Cuando aquí se habló de la situación de la cárcel de Las Rosas, de todo lo que se ha hecho y de un montón de situaciones ‑se fue años hacia atrás‑ me llamó poderosamente la atención que el señor Ministro reivindicara el modelo y la calidad de la seguridad de la época de la dictadura militar. Ese no es mi modelo. Entonces, se fue a principios de la década del ochenta, habló de lo ejemplar que eran las políticas de seguridad en aquel tiempo y de cómo ha venido transcurriendo el deterioro. Yo no me afilio a esa tesis y lo que compruebo ‑soy parlamentario hace un año y medio‑ es que en el departamento de Maldonado y en el resto del país la situación de seguridad es un desastre. Es tal desastre que el señor Ministro recibió el desaire completo de casi la totalidad de su bancada. En algún momento, creo que hubo tres legisladores de su bancada mientras él exponía. Pienso que eso responde a que a esta altura las posiciones están totalmente divididas y encontradas en la interna del propio Gobierno.
(Interrupción del señor Representante Orrico)
——Después de todo lo que leyó el señor Ministro entendiendo que se está mejorando en materia de seguridad, adviértase cuáles fueron las declaraciones del Senador Saravia, del MPP, en el diario "El País" de hoy. La verdad es que yo no sé cuál es cuál, quién es quién y dónde están los actores del Gobierno. Concretamente, se expresa: "Mientras los actores se preparan" ‑aquí se hace un análisis de la situación‑ "el dirigente oficialista 'aseveró que la inseguridad es creciente', y explicó que en algunos lugares, como en Montevideo, ese fenómeno está directamente" asociado a la droga y otras cosas más. Y luego dice: "Saravia no comparte el criterio del gobierno de nombrar oficiales de carrera como jefes de policía, aseverando que 'en lo personal, creo que al Comisario y al Jefe de Policía hay que elegirlos mediante voto secreto como ocurre en Estados Unidos". Parece que se afilia al modelo yanqui. Y continúa manifestando: "Prueba de que la inseguridad 'es real' y no se reduce a una 'sensación térmica', Saravia destacó la iniciativa que está a consideración del Parlamento [...]. A modo de explicación de la dicotomía existente entre las estadísticas oficiales y la realidad, Saravia reconoció que existe un elevado número de ciudadanos que no denuncia los robos perpetrados en su perjuicio. Incluso, admitió: 'a mí me han robado en campaña y no he denunciado'".
Yo creo que esta es una declaración lapidaria. Y esto le ha sucedido a medio Gobierno. En el transcurso de este año robaron la clínica del Presidente de la República; no hubo denuncia. Robaron, mediante arrebato, a la señora Ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz; no hubo denuncia. Robaron al señor Secretario de la Presidencia de la República; no hubo denuncia. Robaron las armas del Jefe de Policía de Rivera; creo que tampoco hubo denuncia. Esto es rarísimo. La verdad es que yo estoy un tanto extrañado de las declaraciones del señor Ministro. Tenemos para toda la tarde, y nos iremos mañana, pasado o no sé cuándo; pero estoy asombrado de que cuando comenzó su alocución, el señor Ministro haya dicho que no conoce lo que es Maldonado y que no conoce Punta del Este. De pronto el señor Ministro no lo sabe; se lo voy a explicar: el turismo en el departamento de Maldonado representa un 70% de lo que vuelca al país la actividad turística activa en todo el Uruguay. El 70% de la segunda industria del país, que es el turismo, entra por el departamento de Maldonado. ¿Sabe usted que el turismo y los servicios son la generación de riqueza que más rápida distribución tiene en la sociedad? Por lo que dijo, seguramente no lo sabe.
Yo, en su lugar, atendería con mayor responsabilidad y dedicación al departamento de Maldonado; y con todo respeto digo lo siguiente. Creo que usted le acaba de faltar el respeto al departamento de Maldonado al decir que no conoce y no sabe particularidades que allí se dan y que uno está en una situación de privilegio por vivir en ese departamento. Yo soy parlamentario por Maldonado. Nací en ese departamento y vivo allí con mi familia, con mis hijos, que se van a criar en Maldonado. Es la realidad, no es que me ponga en un plano de mayor favor o que esté en contra. La verdad es que las tesis de defensa me parecen increíbles.
El señor Ministro hizo todo un análisis de la cárcel de Maldonado; acá se podrá hablar de la herencia, del pasado, de la situación: el Ministro quiso agarrar por ahí. Entre marzo ‑está denunciado en el Juzgado Penal de Maldonado‑ y agosto del presente año 2006, cuando estuvieron los boquetes abiertos, se estuvieron violando los derechos humanos en el establecimiento carcelario de Las Rosas. Le guste o no al señor Ministro del Interior, él es el responsable directo y máximo de esa violación que se produjo durante seis meses. ¡Seis meses! Y si el señor Ministro acepta la invitación que le he hecho ‑lo doy por descontado‑ podrá cotejar mañana, cuando una delegación de parlamentarios visite el establecimiento carcelario, que los boquetes ya se han abierto de nuevo. El 20 de setiembre otra vez quedaron unidos varios sectores; tal vez no le informaron a usted, señor Ministro. Quizás no lo sabe; tal vez la señora Jefa no le dio esa información, pero lo podemos cotejar mañana; no hay ningún problema. Ahora bien: el señor Ministro, de una manera increíble, me contesta que le han informado, y se afilia a esa tesis de que como la señora Jefa de Policía no sabe manejar, su concubino ha conducido el vehículo oficial de la Jefatura en algunas oportunidades; le están mintiendo. Lo están haciendo hacer un verdadero papelón con el papel que le trajeron, y le voy a decir por qué.
Cuando dicen que el chofer de la señora Jefa es su concubino y él la lleva para arriba y para abajo porque ella no sabe manejar, le mienten al señor Ministro. El chofer de la señora López es el Sargento Lima, otro de los privilegiados de su círculo íntimo, que era funcionario de la Jefatura de Policía de Montevideo y fue trasladado en comisión cuando la señora Jefa López asumió su cargo, para cumplir funciones como su chofer. Pero tras esa información que el señor Ministro le ha dado a todo el Parlamento y a la prensa de toda la República, quiero que se me proporcione la resolución que ha dictado el Ministerio o la Jefatura de Policía de Maldonado que establece que Cassou es el chofer particular de su concubina, la señora Jefa de Policía Graciela López porque, realmente, es increíble lo que aquí se ha dicho.
En otro orden de cosas, en el análisis que ha realizado el señor Ministro acerca de la situación de la cárcel de Las Rosas, ha olvidado algunos detalles que creo son trascendentales. Es la cárcel del país que tiene mayor índice de fugas. En todas esas actividades que el señor Ministro ha dado a conocer como actividades sociales y de recreación se han dado situaciones increíbles. Por ejemplo, en un partido de fútbol armaron un picadito afuera del establecimiento carcelario y los reclusos fueron tirando la pelota cada vez más lejos, cada vez más lejos, cada vez más lejos, hasta el bosque, hasta que uno se fue. ¡Se escapó! Esas son las fabulosas actividades deportivas o recreativas. Creo que no tienen el más mínimo control. ¡En absoluto! Eso pasó en la cárcel de Las Rosas en esta Administración.
La semana pasada se fueron caminando tranquilamente varios reclusos de la Cárcel Departamental de Las Rosas y las autoridades se dieron cuenta después del mediodía. En la noche fueron recapturados ‑nobleza obliga decirlo‑, pero ¡se van caminando de la cárcel de Las Rosas! No existe alumbrado en la zona de la guardia perimetral. En este momento la cárcel debe tener activo un 25% de su red lumínica.
No me gustaría estar en los pantalones del señor Ministro cuando se habla de la cárcel de Las Rosas porque es increíble que repita la información que le traen. Evidentemente, usted debe hacer buena fe en los datos que le traen, pero ¡no es así! Se le miente con el chofer de la señora Jefa, se le miente con la situación de Las Rosas y se le miente con las actividades recreativas de los reclusos. ¡Por favor!
En cuanto al capítulo de las donaciones, ¿yo oí mal o cuando acepta una donación el Estado no tiene idea cierta y clara de cuál es su monto? ¿No queda asentado en ningún lado? ¿Esa es la ética y la transparencia que hemos estado asumiendo en este Parlamento durante un año y medio, cuando se golpean el pecho y permanentemente intentan enlodar a las Administraciones anteriores? ¿Eso es lo distinto? ¿Dónde están las formas jurídicas? ¿Cuáles son los requisitos que se cumplen a la hora de aceptar donaciones de particulares de cientos de miles de dólares? No se sabe. Creo que la respuesta del señor Ministro no es seria ni responsable, y no amerita el más mínimo análisis.
Ninguna respuesta de las que ha dado el señor Ministro resiste el más mínimo análisis serio y racional. Cuando se habla de la hora ciudad se quiere decir que lo que estaba mal en las Administraciones anteriores, si se hace en esta, ya no está tan mal, porque si se hacía en las anteriores, está medianamente bien. Creo que es el mensaje que ha quedado entreverado por allí: "Antes se hacía. Ahora nosotros lo hacemos, pero no tanto como antes".
Fue un entrevero increíble lo que se habló de la distribución, del dinero, de la hora ciudad. Reitero que los porcentajes, el círculo íntimo, quién sí y quién no, lo desconozco ‑no estoy dentro de la Jefatura‑, pero ¿sabe qué, señor Presidente? Absolutamente todos los Oficiales y personal subalterno de la Jefatura de Policía de Maldonado vieron al concubino de la señora Jefa, Comisario administrativo de INTERPOL Cassou, administrar la obra de ampliación de la Comisaría de la Mujer, inclusive actuando de sobrestante. Transportó al personal que realizó la obra a la Seccional 10ª de Punta del Este ‑el señor Ministro tiene cómo averiguarlo‑, los acompañó y los hospedó en ese lugar. El señor Ministro tiene la facultad de averiguarlo. Puede llamar a la Seccional 10ª e investigar un poquito.
Entonces, es claro que me han quedado enormes dudas. Lo digo con el mayor de los respetos. Hoy se han caído unas cuantas banderas, sumadas a las que ya se habían caído: la de la ética, la de la cristalinidad, la de la transparencia, y se justifica cualquier cosa, a cualquier costo, si se trata de un compañero o un miembro de confianza de la Administración. Creo que esto habla a las claras y por sí mismo de lo que está por venir. Reitero: me quedan enormes dudas sobre absolutamente todo lo que pregunté. Nada está claro, nada está contestado. El Comisario administrativo Cassou ninguna hora ciudad tiene que cobrar. ¡Fíjese qué casualidad! ¡Qué hombre afortunado Cassou! Justo cuando su concubina asume la Jefatura de Policía de Maldonado, coincidentemente, a él lo necesitan en el Aeropuerto de Laguna del Sauce y puede residir, con viático, en una vivienda de su concubina que el propio Estado le brinda, allí frente a la Terminal de Maldonado. Es un tanto increíble. Parece un cuento de película. Y lo que es más increíble ‑lo digo con respeto‑ es que el señor Ministro, a quien hasta hoy consideraba como un hombre muy serio, incapaz de entrar en este terreno, atine a justificar este tipo de conductas totalmente improcedentes y repudiables. Eso es lo repudiable: justificar y abrazarse a ese tipo de actitudes.
Muchas gracias.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: lamentablemente, no nos entendemos con el señor Ministro. Primero, porque en aras de la transparencia de la Administración Pública lo que debe quedar claro es que cuando una empresa particular hace una donación al Estado, la obra se realiza en una dependencia del Estado, no en una dependencia de un tercero. Esa es la primera diferencia que tenemos en cuanto a la transparencia y a la cristalinidad, además de que debe conocerse el monto de la inversión y el ingreso detallado de todas las cosas donadas.
Segundo, señor Ministro, ¡no siga defendiendo más la situación de Cassou y la hora ciudad, porque se sigue equivocando por defender lo indefendible! La verdad es que no tengo otras palabras para calificarlo. Que le quede claro al señor Ministro el pago de la hora ciudad, porque parece que no lo ha entendido o que no lo quiere entender. ¡Claro que el dinero no es de la Jefatura! El dinero es de la Intendencia Municipal de Maldonado, pero quien resuelve qué funcionario de la Jefatura de Policía de Maldonado cobra la hora ciudad es el señor Jefe de Policía, en este caso, la señora Jefa de Policía. Ahí es donde está el hecho de corrupción, porque no es el cien por ciento de la plantilla de funcionarios de la Jefatura el que cobra la hora ciudad; son solamente algunos. Entonces, se privilegia a unos en desmedro de otros. Se le paga al cónyuge o concubino, que no pertenece a la Jefatura de Policía de Maldonado, y se deja sin cobrar la hora ciudad a Oficiales y personal subalterno de la propia Jefatura. Ahí es donde está configurado el hecho que es reprobable moral y legalmente, porque estamos hablando de administración de los dineros públicos. Hay amiguismo, hay corruptela y todos los calificativos que el señor Ministro quiera agregar.
Me da cierta tranquilidad lo que ha reconocido el señor Ministro. Reconoció las corruptelas de esta Administración. Quiere decir que el señor Ministro lo reconoce como un cáncer endémico. Pero lo que no termina de asumir es que desde hace un año y medio el responsable de las corruptelas ‑si las hay‑ es él. No son los Gobiernos anteriores. Hace un año y medio, casi dos, que usted, señor Ministro, es el máximo responsable del Ministerio del Interior. Y si entre marzo y agosto se violaron los derechos humanos en la cárcel departamental de Las Rosas, el responsable es usted. No eche la carga para atrás; no haga la lectura inversa de la situación. Asumamos el lugar que a cada uno le compete.
Yo asumo la total representación de la ciudadanía del departamento de Maldonado para llevar adelante esta interpelación. ¿Por qué digo que asumo la total y entera responsabilidad de la representación de la ciudadanía del departamento de Maldonado? Voy a leer un informe de prensa, que tampoco coincide con la apreciación del señor Ministro acerca de la seguridad en el departamento de Maldonado con respecto a que no hay alarma.
El ar­tículo se llama "¡Sensación térmica!" y dice lo siguiente: "¿La prensa puede crear una sensación térmica bastante diferente a la verdadera temperatura? Sí, no hay la mínima duda. ¿Cuánto puede durar esa distorsión? No mucho, a la larga siempre se combinan la obstinada realidad y la inteligencia de los ciudadanos y el termómetro social vuelve a sus verdaderos niveles.- ¿Qué está pasando en el Uruguay con la sensación térmica de inseguridad y la verdadera temperatura del tema? Primero voy a analizarlo desde la óptica de un ciudadano cualquiera, tratando de despojarme de consideraciones partidarias o políticas. Un ciudadano que sale todas las mañanas a trabajar o a buscar trabajo, con hijos que estudian, o un jubilado o jubilada, incluso me voy a trasladar a una de las zonas más conversadas en temas de seguridad: Maldonado".
Me gustaría que el señor Ministro me escuchara, porque el ar­tículo es importante, señor Presidente.
Continúo: "Es difícil pero voy a intentarlo.- Para ser lo más equilibrado posible voy a considerar solo los relatos, las anécdotas de mis parientes, amigos, compañeros de trabajo y vecinos directos. Nada de prensa o de 'olas'. Hechos confirmados y verificados. Ni siquiera voy a tomar en cuenta relatos de terceros llegados a mí por estas personas, o las noticias 'bomba' con personajes famosos involucrados.- Me cuesta reconocerlo pero puede ser casualidad que en los últimos meses tantas personas que yo conozco personalmente hayan sufrido problemas con su seguridad. Lo que se repite es una doble situación: más hechos delictivos y más osados, como si la delincuencia estuviera atreviéndose a más.- No voy a cansarlos con relatos concretos y anécdotas pero hay conocidos míos que tenían casas en el Este y en especial en Maldonado que no se atreven a ir en invierno, no por lecturas en la prensa sino por situaciones vividas por ellos o por sus vecinos y varios amigos argentinos me han consultado sobre este tema, les alarma. Admito que también puede ser otra casualidad.- Esas personas con las que tengo trato directo han ido cambiando sutilmente sus hábitos de vida, salen con muy poca plata, tienen temores que antes no tenían y piensan dos veces adónde van y a qué horas. Es posible que ellos también sean afectados por la 'sensación térmica'.- Hay otro dato que emerge de la realidad, crudo y duro, hay una creciente participación de menores en los delitos. Me refiero a los que se ven pues los robos domiciliarios no permiten definir edades. Pero es otro elemento que surge claramente de los testimonios. Incluso participan niños de los delitos.- Ahora abandono mi condición simplemente testimonial y voy a sacar algunas conclusiones: me atrevo a afirmar que hoy hay más inseguridad en el país, partiendo de un concepto, la seguridad es también una sensación de la gente, un clima social y una compleja relación entre los habitantes y su entorno, por lo tanto la 'sensación térmica' influye tanto en las víctimas como en los delincuentes. Unos se repliegan y los otros se atreven.- [...] La proyección de esta situación ‑sin necesidad de mucha imaginación‑ nos muestra un empobrecimiento de la calidad de vida en nuestras ciudades y en los suburbios que golpea en particular a los sectores más débiles, los que no pueden recurrir a la seguridad privada, a sofisticados sistemas de alarma, aunque es bueno decirlo: por la calle andamos todos y todos perdemos libertad. Y esta situación influye en la política, en las campañas opositoras, pero también en el peligro de una creciente intolerancia de la gente que pide mano más dura. No es el mejor clima para un proyecto progresista.- En puntos neurálgicos como en Maldonado, tampoco hay que ser un genio para comprender que esto afecta un capital fundamental para la industria del turismo. Elemental. Aquí no solo se trata de la calidad de vida de sus habitantes sino de empleo y de desarrollo.- Me cuesta escribir sobre estos temas porque comprendo lo ingrato que debe ser para alguien de izquierda debatirse entre su comprensión de las causas sociales profundas de estos procesos y las exigencias diarias y urgentes de acción y de reacción. No me gustaría estar en sus lugares. Pero así es la realidad.- Cuando una parte de la sociedad sobrepasa ciertos límites, cuando el delito se integra a sus vidas de forma cada día más normal, cuando la droga, en particular la pasta base impacta como una bomba en esos segmentos los caminos de retorno son muy complejos. El tiempo, es decir la oportunidad en el manejo de todos los instrumentos es fundamental para que las políticas a largo y mediano plazo puedan actuar.- Y lo que me parece ‑opinando simplemente como un lego total en la materia‑ es que cada día tenemos menos tiempo, que no se trata solo de las reacciones de parte de la población, o de las encuestas de opinión pública ni siquiera de una oposición que ha hecho del tema su principal bandera, hablamos de cosas mucho más importantes: de que el país no se escurra por una pendiente sin retorno.- Es claro que si no se asume la situación, si no se acepta que hay un problema creciente es muy difícil adoptar las medidas necesarias. Hace falta un plan integral que incluya las políticas sociales, pero que utilice todo el peso del Estado para enfrentar esta emergencia. Y cuesta decirlo pero, vamos camino a una emergencia.- ¿Qué otras cosas deben suceder para que en Maldonado asumamos que hay una emergencia con la seguridad, y que también en Montevideo tenemos problemas nuevos en cantidad y en calidad de delitos? [...] El flanco más débil de este gobierno es sin duda el tema de la seguridad, y no lo crea ni la prensa ni la oposición, ambos parten de la cruda realidad. Unos la ponen en evidencia ‑con mayor o menor rigor‑, otros la utilizan, pero no la inventan. Me consta, personalmente y es un dato estridente en cualquier encuesta de opinión pública. Por otro lado en este complicado tema, las formas y los contenidos de la comunicación, no son un complemento, son parte esencial de la estrategia de seguridad pública.- La gran promesa de cambio fue la de gobernar bien, la de lograr que la gente viva mejor y ese no es solo un problema material. La calidad de vida es algo mucho más sutil, con valores y sensaciones complejas y dentro de ellas se inscribe la seguridad, sin lirismos, sabiendo que es imposible volver a los buenos tiempos de las puertas abiertas y de las ventanas sin rejas, pero que no podemos resignarnos a esta constante degradación de nuestra libertad, de nuestras costumbres cotidianas.- En un lugar del gobierno debe haber mano firme contra el delito, en la batalla contra los diferentes tipos de delincuencia, para que todo el resto del gobierno tenga el tiempo y la serenidad para derrotar a la pobreza y la injusticia. Voy a parafrasear algo que me dijo una compañera: los de arriba son los nuestros, pero los de abajo también. No nos obliguen a elegir". Esteban Valenti.
¿Qué le parece, señor Ministro? Un hombre de siempre del Gobierno hablando de la inseguridad en el departamento de Maldonado, diciendo que no se trata de una sensación térmica y que estamos y vamos a una emergencia que usted ha negado. Lo que es peor, pide mano dura en algún sector del Gobierno para revertir esta situación, que puede volverse un camino sin retorno. Se dice desde adentro del Gobierno, señor Ministro.
Creo que está todo dicho; creo que hay un montón de colegas legisladores que lo comparten y que, naturalmente, por posiciones políticas, por pertenecer al oficialismo, no pueden manifestarse aquí contra la postura del Gobierno en materia de seguridad. Pero, mire: a esta altura, no es un tema de banderías, no es un tema de oposición. Es la realidad; es lo que siente la gente. Por algo la última encuesta de opinión pública del mes de octubre da al señor Ministro Díaz apenas un 15% de aprobación en su gestión. El 31 de octubre de 2004 el Gobierno obtuvo un 50,4% de los votos; esto significa que, ya no la oposición, sino un 35% de los uruguayos que votó por esta fuerza de Gobierno desaprueba la política de seguridad del señor Ministro Díaz.
Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: el señor Ministro ha introducido una novedad que es increíble. Parece que es el Intendente de Maldonado quien toma las decisiones en la Jefatura de Policía de ese departamento. Ahora, según lo que dijo el señor Ministro, el Intendente De los Santos resuelve quién cobra hora ciudad y quién no. ¡Realmente es insólito! ¿Es como los Gobernadores en Argentina, donde la Policía es provincial y el Gobernador es el Jefe de la Policía de la provincia? Parece que se toma ese modelo, pero le pediremos las explicaciones al señor Intendente De los Santos en ese sentido, para ver por qué él entendió que era necesario que el concubino de la Jefa, Cassou, cobrara la hora ciudad que aportaba el Municipio para intensificar el patrullaje en las diferentes seccionales del departamento, cuando nada lo justificaba.
Yo tengo acá la respuesta a un pedido de informes acerca de las donaciones, que me envió el señor Ministro en una actitud, reitero, muy poco seria, porque hace más de cien días que lo hice y recién me llegó hoy, veinticinco minutos antes ‑ni media hora‑ del comienzo de la interpelación.
La verdad es que me genera enormes dudas e incógnitas, porque del 90% está especificado el monto de las donaciones y cuantificado rubro por rubro, pero de la señora D'Aremberg, que es la que más donaciones ha hecho, no hay ni idea de los montos. Aquí dice: "Llave en mano", "Llave en mano", "Llave en mano", "Llave en mano", pero no se da la información que es imprescindible para la transparencia. Es imprescindible en aras de la administración cristalina que se pregona. No es serio. No es serio presentar, en respuesta a un pedido de informes, las cosas que se han donado sin el monto, porque entonces no tenemos idea cierta de si fue por cien, doscientos o trescientos mil; no lo sabemos. Tal vez, quien administró la ejecución de todas estas obras ‑casualmente, una vez más‑ haya sido este enigmático personaje, el Comisario administrativo Cassou. Él fue quien administró la obra de remodelación de la Comisaría de la Mujer; lo vio toda la Jefatura, todo el personal subalterno de la Jefatura; hay testigos que así lo indican. El señor Ministro perfectamente nos puede sacar de dudas. Naturalmente, lo va a negar, como negó la situación en Maldonado. Creo que el señor Ministro está aturdido. Si no oí mal, hace un rato dijo que la situación en materia de seguridad en el departamento de Maldonado no era de emergencia, que era paradisíaca con respecto a otros puntos regionales, principales destinos turísticos del país. Después que leemos una carta del "compañero" Valenti, reconoce y dice que sí, que está de acuerdo con que en Maldonado la situación de inseguridad es muy grave. Esto es como una calesita que va para adelante y para atrás. La situación es indefendible y, naturalmente, la población lo refleja a través de las encuestas, que al señor Ministro le gustarán o no, pero son las mismas que un año antes daban otra cosa. Un año después de gestión, el deterioro y la desconfianza de la población en el esclarecimiento de los delitos son tales que la gente ha dejado de denunciar. La gente nos dice que va a la Comisaría y ahí le dicen que no pueden hacer nada. Esos son relatos cotidianos de lo que sucede en absolutamente todas las seccionales policiales del país. Estamos reivindicando una eficacia policial de poco más del 20%, que no la cree nadie porque no se esclarece un 71%, un 75% de lo que se denuncia. Pero ya nadie denuncia.
Voy a relatar mi situación personal. En una semana, en mi casa de Maldonado me visitaron dos veces los chorros. La primera vez estaba durmiendo y me hicieron palanca en el garaje, escuché el ruido y salí. La segunda vez, el domingo pasado, mi señora, con mi pequeña hija, se encontraron en el fondo con el ladrón. ¿Para qué voy a llamar a la Policía? El ladrón o quien quería robar saltó el muro y se fue corriendo. ¿Qué voy a decir, si no hay semiplena prueba, porque se fue corriendo, ni fue in fraganti delito? Eso es lo que apaña el señor Ministro del Interior. Esa es la calidad de seguridad que él defiende. Esos son los derechos humanos de la población, de la gente honesta y de bien y él siente que está transitando por un camino de sensatez.
Señor Presidente: no se me ha contestado con honestidad intelectual sobre absolutamente nada de lo que he preguntado. Reitero ‑parece que el señor Ministro no se acuerda‑ que en una visita a la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración, hace meses, el señor Ministro se comprometió a investigar sobre esta situación. Durante dos años, en Maldonado no ha habido Comisario en la 1ª, en la 2ª ni en la 3ª; hay un estado de anarquía policial y, por eso, se han disparado los delitos en los índices que lo han hecho.
Con respecto a los derechos humanos, ¿qué cree el señor Ministro? ¿Ahora con declarar el estado de emergencia carcelaria ya está? Lleva casi dos años al frente del Ministerio, pero parece que no es responsable, que se va a tomar los tiempos. Evidentemente, los tiempos del señor Ministro y los de la gente no son los mismos. No sé cuánto tiempo más va a demorar en tomar decisiones y en remover jerarcas.
En cuanto a las espantosas declaraciones de la señora Jefa de Policía en cada homicidio, en cada hecho que sensibilizó a la familia y a las amistades, a las falsas acusaciones que hizo la señora Jefa con respecto a los muertos en los homicidios, nada me contestó. ¡Y eso es reprobable en un Jefe de Policía! Violó el Código del Proceso Penal y también violó el ar­tículo 162 del Código Penal; y nada me contestó. Ese parece que es el modelo de Jefe de Policía que el Ministro apaña.
Aparentemente, es maravillosa la obra que ha hecho la señora Jefa de Policía en la Jefatura y, como ha construido y remodelado la Comisaría de la Mujer, tiene licencia para otorgar prebendas al concubino y definir o incidir para que se paguen viáticos; también tiene licencia para un montón de situaciones más que, en otros tiempos, a quienes la tenían se los calificaba de corruptos. Ahora no; ahora parece que está bien y se puede hacer, porque como se hacen obras y se trabaja en remodelación, se tiene licencia para esas cosas.
Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: lamento que moleste a algún miembro de la bancada de Gobierno que esto sea extenso. Yo esperé setenta y cinco días. Pero la verdad es que este tiempo en que esperé para que el señor Ministro Díaz viniera al Parlamento me sirvió para estudiar un montón de cosas; inclusive, para repasar algunas actividades parlamentarias del señor Ministro cuando estaba en esta Casa.
Finalizando mi primera intervención, quiero decir dos cosas.
El señor Ministro dijo que la seguridad en Maldonado es paradisíaca con respecto a las de otros principales centros de destino turístico de la región. Esto se podrá leer en la versión taquigráfica y está claro. Acá se va para un lado, se va para el otro, y, evidentemente, el acorralamiento por defender lo indefendible deriva en estas cosas.
Entre las cosas que pude ver de la actuación parlamentaria del hoy señor Ministro Díaz cuando era Diputado está la interpelación al Canciller Barrios Tassano. ¿Es así o no es así, señor Ministro? Interpeló al Canciller Barrios Tassano porque el Partido Colorado, en el Gobierno en aquellos tiempos, había nombrado al ex Intendente Elizalde para un cargo ante la FAO.
El señor Ministro Díaz no tuvo los votos suficientes para censurar ni para cuestionar a nadie, pero sí consiguió apoyos significativos en este Parlamento. Entonces, la actitud del Partido Colorado en el Gobierno fue dejar sin efecto ese nombramiento.
Espero que ahora el doctor Díaz, como Ministro, tenga la misma actitud de grandeza y generosidad que solicitó en aquella oportunidad como miembro interpelante y como Representante Nacional.
Espero que se actúe igual o mejor que antes; ¡nunca peor!
Gracias, señor Presidente.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: lo que se ha dicho es increíble. Pensaba contestar las expresiones del señor Diputado Pérez González, pero voy a comenzar por las del señor Diputado Pereyra, que está muy preocupado por la red de narcotraficantes, que ha caído presa.
¡Qué bueno que el señor Diputado Pereyra haya ingresado a este tema, y sobre las cuentas que hay que rendir a la población respecto a algunos hechos!
Yo desprecio al narcotráfico, condeno a cualquier persona votante de cualquier credo que esté vinculada con algún hecho de narcotráfico, pero quiero dejar claro que aquello con lo que ha querido enlodar el señor Diputado Pereyra a la Administración del entonces Ministro Stirling es absolutamente falso. Ese señor nunca fue funcionario del Ministerio del Interior, nunca tuvo relación de dependencia con el ex Ministro Stirling y lo que hizo fue colaborar a través de una de las cientos de miles comisiones de seguridad barriales y ciudadanas que hubo en todo el país. Y usted lo sabe muy bien porque es de su departamento; ese empresario es de su departamento.
A la hora de pedir cuentas a la oposición sobre los temas de narcotráfico, señor Diputado Pereyra, creo que el Gobierno Departamental de Maldonado debe una explicación a toda la población ‑asumo la total y entera responsabilidad por lo que digo‑, porque lo que aquí no se ha dicho, lo que el Gobierno no dice y Pereyra tampoco, es que uno de los hoteles incautados a la red de narcotraficantes era propiedad del principal operador de esa red y que se lo había prestado al Intendente De Los Santos para la transición. ¡Eso tiene que explicar! Tienen que explicar a qué se comprometió el Gobierno Departamental de Maldonado con la red de narcotráfico. ¡Eso tienen que explicar! ¡Empecemos a hablar de los temas que usted quiere hablar, si es que desea desvirtuar la interpelación! ¡Vamo' arriba! ¡Vamo' arriba que aguantamos, que tenemos mucho para decir!
Si el interés es desvirtuar, ¡si tendremos cosas para decir! Acá no se salva nadie. Si quieren enlodar, que expliquen.
(Interrupción del señor Representante Pérez González)
——Si quiere explicar, que explique. A través de la prensa de Maldonado escuché que al Gobierno Departamental de transición le habían prestado el hotel Campanario. ¿Saben qué? Que es una de las propiedades confiscadas a la red de narcotráfico. En su momento, el principal cabecilla de la red lo tenía arrendado, y lo compró en diciembre; era arrendatario, lo regenteaba. ¡Lo sabe todo Maldonado! Hay empleados del hotel que recibían órdenes de este señor. ¡Por favor!
Señor Presidente: vamos a hablar en serio.
Muchas gracias.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: para reencauzar el debate, quiero hacer dos o tres puntualizaciones.
En primer lugar, no se vistan con ropa ajena; acá se viene a reivindicar el procedimiento de drogas y la orden de este procedimiento, que como dice el señor Diputado Pereyra, terminó con un procesado, que aparentemente era conocido o tenía algún vínculo con el ex Ministro Stirling, fue en setiembre de 2004. La orden de la investigación para esta red de narcotraficantes se la dio a la Dirección Nacional de Narcóticos el ex Ministro Alejo Fernández Chaves. No le dolieron prendas y no impuso a la Dirección Nacional de Narcóticos: "Investiguen a unos sí y a otros no". Les dijo: "Vayan a fondo". Si el procedimiento arrojó resultados ahora, saludamos y felicitamos a la Brigada Nacional de Drogas de este país. Se puede decir: "Somos los paladines, luchamos contra la droga, nosotros investigamos y ahora se aclaran las cosas", pero fue Fernández Chaves quien indicó la investigación; que quede claro. El Ministro Díaz lo sabe perfectamente y el Subsecretario Faroppa lo sabe más aún. Fue en setiembre de 2004; que quede claro. Digo esto para ubicarnos un poco en lo que estamos hablando.
En otro orden de cosas, digo que si esa persona era o no conocida de Stirling y si se tenía algún vínculo, no lo sé. ¿Ahora se quiere decir que entonces Stirling tiene que ver con esta red? Bueno, que el Diputado denuncie al escribano Stirling. No se trata de enlodar o de ensuciar la cancha. Nosotros nos vemos en la obligación de decir que si eso es grave ‑el señor Diputado hizo la consulta creyendo que eso era grave‑, mucho más grave aún es que un Gobierno departamental entero, con un Intendente electo y con un gabinete pronto para ocupar el Gobierno por cinco años, haga su transición en un hotel cedido por el principal responsable de la banda de narcotraficantes. ¿Sabe qué, señor Presidente? Yo fui a ese hotel del narcotráfico. A mí me citó en la transición el Intendente De los Santos, como Diputado del Partido Colorado, en el Hotel El Campanario. Y vaya sorpresa que me llevo cuando veo en la prensa que era uno de los bienes confiscados porque era propiedad del principal referente de la banda de narcotraficantes. Este es un dato objetivo que denuncio y comento en el plenario. Si es grave lo que dice el señor Diputado Pereyra, mucho más grave es esto otro.
Yo no soy de bocinar; nunca lo fui. Cuando denuncio, lo hago con nombre y apellido. Cuando se dice que lo de la hora-ciudad quedó claro, no es así, y hay corrupción en la Jefatura de Policía de Maldonado en el pago de la hora-ciudad. Hay mala fe en la administración de los fondos del Estado cuando un jerarca dispone el pago de viáticos o de hora-ciudad ‑o como se llame‑ a su cónyuge sin que le pertenezca y sin que tenga ningún tipo de dependencia ni de relación con la Jefatura de Policía de Maldonado, ¿quedó claro? No quedó claro ni contestado.
Gracias, señor Presidente.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: me veo en la obligación de decir que con mucha habilidad se intenta torcer en forma totalmente malintencionada el espíritu de esta interpelación.
En primer lugar, creo que tanto el Ministro como otros actores del Gobierno ‑hoy no le pude contestar al señor Diputado Pérez González porque no estaba en Sala‑ deben asumir el rol que compete al Ministerio del Interior. Las causas, el deterioro social, la cantidad de pobres que hay en Uruguay, en qué franja etaria se encuentran y todas esas cosas son aspectos que no le competen al Ministerio del Interior sino al Ministerio de Desarrollo Social. Hay otras áreas del Gobierno que específicamente...
(Interrupciones)
——No me río de la pobreza, señora Diputada. No se ría, porque yo no me estoy riendo de la pobreza.
Evidentemente, en el enfoque hay un error de concepto brutal. La función del Ministro del Interior y de un Jefe de Policía es hacer cumplir y respetar la ley en todas sus expresiones a lo largo y ancho de toda la República y velar por la seguridad de la población. Se trata de una población que hoy se siente insegura, y nadie puede dudar de ese concepto, que no admite la más mínima discusión. Hay otras áreas del Gobierno que están abocadas a ese aspecto en forma específica, pero no se puede abarcar todo desde el Ministerio del Interior. Ese es un error de concepto, porque el punto de partida, la forma cómo se mira el problema de la seguridad nacional, es equivocado. Se mencionan los problemas sociales, se habla de la franja etaria, de los menores que están comprometidos en el delito, y por un montón de situaciones no hacemos nada y dejamos todo como está. Ese es el concepto que han vertido varios legisladores del Gobierno: "Total, acá la cosa viene de antes y entonces vamos a dejarla entreverada y no tomamos medidas".
Creo que es el camino equivocado. Cuando hablé de Irak y lo comparé con Maldonado, pido que no se me malinterprete con mala intención. No voy a pecar de soberbio; no me creo vivo, pero tonto tampoco. Entonces, vamos a poner las cosas en su lugar. Cuando hablé de Irak y de Maldonado me horroricé por las escandalosas advertencias de su Jefa de Policía ‑puesta por su Gobierno y bancada a muerte, cueste lo que cueste, en esta interpelación‑ y de las recomendaciones que puso a disposición de los ciudadanos en el portal cibernético de la Jefatura de Policía de Maldonado. Claro que no estoy de acuerdo y claro que creo que Maldonado no es Irak. Me horrorizo por la actitud que ha asumido, porque quien no conoce Punta del Este y Maldonado y lee esa información, es lo que se imagina. Y no es la oposición la que lo inventa, es la Jefa de Policía del actual Gobierno que, inclusive, anunció las recomendaciones en una conferencia para la prensa de Brasil y de Argentina al inicio de la temporada anterior. Y cuando aquí se dice que venimos a decir que la Policía es corrupta, se miente y se falta a la verdad, porque la relación de esta colectividad política con el Instituto Policial históricamente ha sido la mejor, de diálogo, de consulta, de intercambio de opiniones. Es lo que nos ha caracterizado. Lo que venimos a denunciar puntualmente es que hay una desviación en la conducta, en la moral, en la ética y en la legalidad de la Jefa de Policía de Maldonado, de su Jefa de Policía de su Gobierno, no de toda la Policía nacional. No es lo que hemos dicho aquí. Que no se falte a la verdad, porque no son los conceptos que he vertido.
En cuanto a lo que plantea el señor Diputado con respecto a la honestidad en el debate, le doblo la apuesta porque eso es mala intención, es querer desvirtuar la naturaleza del debate. En ningún momento ningún Diputado de este Partido, y creo que tampoco del Partido Nacional, habló de corrupción generalizada en la Policía. ¿Sabe una cosa, señor Presidente? El que reconoció después de horas de debate que había corruptela en la Policía en la actual Administración fue el Ministro del Interior, doctor José Díaz. Él sí habló de corruptelas; las admitió, pero no las especificó. Entonces, vamos a poner las cosas en su lugar.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: nos vemos en la obligación de contestar. Precisamente, lo que queríamos evitar era esa musiquita que tarareó el señor Diputado Gamou, que como cantante desafina bastante, no es bueno. Nuestro ánimo y nuestra motivación es que no pasen esas cosas; no queremos que la situación llegue al extremo, que se haga incontenible y que esto se vuelva un camino sin retorno. Ese fue el ánimo, desde siempre.
Advierta, señor Presidente, que nosotros planteamos la interpelación la primera semana de agosto, cuando en Punta del Este y en Maldonado hace un frío que cala los huesos y turistas la verdad es que hay muy pocos. Si se demoró y si se dejó pasar el mes de octubre fue responsabilidad del Gobierno, pura y exclusivamente. Nosotros dijimos de manera sistemática en estos setenta y cinco días que no era nuestro interés específico, si el Ministro Díaz tenía un quebranto de salud, esperar quién sabe cuánto tiempo. Estábamos dispuestos a dar el debate en materia de seguridad con el Ministro interino Faroppa, y fue el Gobierno el que decidió que no viniera el Subsecretario, y esperar a que Díaz se restableciera, por lo que llegamos hasta esta fecha.
Cuando se nos hacen advertencias, creo que en la vida hay que tener un orden de las cosas y autoridad moral para decirlas. Hoy se nos quiere hablar de responsabilidad, de la imagen del país y hay quienes se ponen nerviosos por los piquetes, si no escuché mal, cuando al primer individuo en este país que yo escuché hablar de piquetes y de que sentía simpatía por ellos fue, precisamente, el Ministro doctor José Díaz. Lo dijo cuando había un piquete instalado aquí, detrás del Palacio Legislativo, ¿se acuerdan? En esa situación, Díaz dijo a toda la prensa que sentía simpatía por los piquetes, que provenía de una fuerza política en la que estas cosas eran normales y que se había hecho en base a la cultura de la reivindicación. Claro, después el Presidente de la República lo obligó a desalojar el piquete y ya no le simpatizó más y al tiempo fue otra la historia, pero bueno. Digo esto a modo de llamarnos un poquito a la reflexión cuando se nos quiere advertir a nosotros.
Mire, señor Presidente, quienes hoy hablan de responsabilidad, de cuidar la temporada y a Punta del Este y de evitar los malos titulares ‑lo he dicho en varios medios de prensa y lo voy a decir una vez más‑ son los mismos que hoy están en el Gobierno y que en el año 2002 estaban en la oposición y propiciaron, en pleno enero, una marcha del PIT-CNT hacia Punta del Este. En esa oportunidad nadie quiso desconocer el derecho y la libertad del PIT-CNT de reivindicar públicamente sus planteos. Pero la verdad es que lo que nadie entendió fue por qué se produjo esto en Maldonado y en Punta del Este la semana más abarrotada, con más cantidad de turistas. Esa situación tuvo una reacción airada, en contra, de absolutamente todos los operadores turísticos, yo diría que de prácticamente el 90% de la población de Maldonado e, inclusive, de sindicatos y de agremiaciones de diferentes comercios y ámbitos del turismo, seguramente simpatizantes del Frente Amplio, que se oponían públicamente a esa marcha.
A estos señores, que aparentemente hoy se han contagiado de una sobredosis de responsabilidad, en aquel tiempo nada les importó: propiciaron la marcha, fueron, "tropearon" ómnibus de todo el país en pleno enero y trancaron Punta del Este.
Reflexiono en voz alta. No voy a discutir porque no quiero ir para atrás en el tiempo para hablar de responsabilidad. No voy a hablar del verano caliente, ni del robo a mano armada al Casino San Rafael en plena temporada; no quiero acordarme de eso. Simplemente, cito lo que pasó en 2002. Hay que tener autoridad moral para hablar de determinadas cosas y para hacer determinados planteos.
Mucha gracias, señor Presidente.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: nos vamos de esta interpelación con la sensación de que el Ministro ha aportado muy poco, por ser cortés y no decir que prácticamente nada. Aquí parecería que se quisiera interpretar o dar a entender que nosotros inventamos una situación de ficción, que en Maldonado está todo maravilloso, que hay una situación paradisíaca, como dijo el Ministro. Si será verdad lo que dije hoy en el sentido de que esto constaba en la versión taquigráfica, cuando el Ministro se dijo y se desdijo en la misma tarde ‑yo manifesté que se iba a probar con la versión taquigráfica que él había dicho que Punta del Este tenía una situación paradisíaca‑, que un portal que me han traído de Internet en la noche, titula exactamente con eso: "Doctor José Díaz, situación de seguridad en Punta del Este es 'paradisíaca'" ‑entre comillas‑; ya no tengo ni que esperar a mañana la versión taquigráfica, porque la prensa escuchó lo mismo que yo. Pero de que la seguridad es un desastre en el departamento de Maldonado y en el país, Ministro, ya no le caben dudas a nadie. Eso ya no tiene discusión y responde absolutamente a toda la sociedad en su conjunto.
Yo hoy vine a hacer muchas preguntas, con muchas dudas, y me voy sin que se me respondan los montos. Al pedido de informes se me contestó que estaban asentados contablemente los montos de las donaciones de la principal contribuyente con donaciones a Jefatura; no voy a decir "Princesa", por mi formación e ideología batllista, liberal y humanista, aplicada a esos títulos nobiliarios. Yo digo la señora Laetitia D'Aremberg; capaz que el Ministro dice "Princesa" asociado a su ideología socialista, pero yo no reconozco títulos absolutistas, por lo menos en el Uruguay. En cuanto a la señora D'Aremberg, que es la principal contribuyente de la Jefatura de Policía de Maldonado, no hay ni un solo monto aclarado. Sucede algo un tanto increíble y quiero hacer la advertencia al Ministro para que no nos llevemos sorpresas, como con lo relacionado con el hotel de Maldonado que hoy mencioné y tanto enojo provocó. Después cuidado con encontrarnos con situaciones extrañas, porque cuando alguien dona utilidades en esta circunstancia, ¿ni siquiera se le pregunta la procedencia? ¿No se le piden las facturas? ¿No se tiene la certeza de dónde salieron? Porque no quedan asentadas en ningún lado; no se puede establecer el monto; quiere decir que no hay boleta. Yo creo que eso es muy grave; estamos hablando de administrar las cuentas del Estado y de aceptar donaciones de particulares en nombre del Estado, de las instituciones. Entonces, en este sentido realmente me voy con muchísimas más dudas que las que traje.
Aquí no se me aclaró absolutamente nada en cuanto al uso indebido de los vehículos, en cuanto a los sobresueldos, a las prebendas, a los acomodos, al amiguismo en el círculo íntimo de la Jefa de Policía; nada de eso se me contestó. ¡Nada; nada! Tampoco se me contestó sobre la posición firme y clara acerca de la situación planteada, porque se quiso defender por una arista, cuando se complicó por el lado de la Jefatura y la decisión ministerial, se le trasladó la carga al Intendente de Maldonado, a quien ya le pediremos las explicaciones del caso.
El Ministro dijo que había sido el Intendente de Maldonado quien había dispuesto que al concubino de la señora Jefa se le pagara la prebenda. Digo "concubino" sin ofender.
En una de las entrevistas que tengo desgrabadas, de la impresionante y maratónica gira mediática que realizó la Jefa López en la ciudad de Buenos Aires, donde le hicieron siete notas periodísticas en veinticuatro horas en los principales medios radiales, televisivos y escritos de la República Argentina, fue ella, cuando habló de su vida y de cómo estaba constituida su familia, quien dijo que estaba separada, que actualmente estaba en pareja y tenía concubino. Realmente, el término no intenta enlodar ni desmerecer; ella lo utilizó y por algo existe en el Uruguay esa situación jurídica reconocida. No es ningún agravio ni algo peyorativo, ni mucho menos; acá no da para que nadie se ofenda por eso.
Entonces, me voy con muchas más dudas de las que traía cuando vine. Con sinceridad, de lo que pregunté, casi nada se me contestó. El Ministro acaba de anunciar que, venga quien venga, el Ministerio del Interior va a seguir exactamente la misma línea política de conducción, que es la suya. Yo dije hoy más temprano que el Ministro con sus respuestas se había inmolado y creo que ahora se ha encargado de inmolar a quien vendrá a sustituirlo en el cargo, según lo que él ha dicho en algún momento. Realmente, hay que tener un criterio muy particular para predecir que quien venga va a hacer algo idéntico a lo que uno está haciendo ahora. Seguramente, no lo va a hacer, porque en el momento en que haya un cambio en la política del Ministerio del Interior, el Gobierno va a querer cambiar el rumbo porque le está yendo muy mal en ese sentido.
Yo discrepo con el Ministro y tengo todo el derecho de discrepar, como he hecho en la mayoría de las oportunidades en que nos hemos encontrado. Pero también discrepa el compañero del Ministro, Esteban Valenti, propulsor de la gesta del gran triunfo progresista de octubre de 2004. No sé si quedó claro en el ar­tículo que yo leí; Valenti habló de situación de emergencia en materia de seguridad en el departamento de Maldonado. No es que porque lo haya dicho Valenti y a mí me sirva, porque sea el dueño de la verdad, pero ‑como aquí se dijo‑ lo dice Valenti, lo dicen los comités de base del Encuentro Progresista en Maldonado, lo dicen Ediles y ex Ediles, lo dicen movimientos independientes de la sociedad que no responden a ningún partido político, y lo dice la gente, Eduardo, Pedro y Juan, firmantes de un "mail" que recibí y que no son votantes de mi Partido político ni del Partido Nacional.
La inseguridad en el departamento está golpeando y golpeando muy duro, señor Presidente. Y guste o no, está golpeando a los más carenciados, está golpeando a los trabajadores asalariados, está golpeando a los desocupados. ¿Y por qué digo lo que digo? Porque, evidentemente, es la gente que tiene menos capacidad económica para defenderse, y es la gente para la que, tal vez ‑en una socialización del delito que vemos con asombro que el Gobierno y el Ministerio ahora hacen‑, las bagatelas que les roban son mucho más graves que las cosas importantes para una persona con capacidad económica.
Por ejemplo, cuando a un trabajador le roban la ropa de la cuerda, tal vez sean las únicas prendas que tenga para ponerse para ir al trabajo. A eso este Gobierno lo considera una bagatela. Pero cuando a una persona pudiente le roban el auto, un hecho que aparentemente es un delito de mucha mayor cuantía económica, seguramente esa persona no tenga mayor problema, porque a la semana el seguro le va a comprar un auto nuevo.
Entonces, fíjese, señor Presidente, qué injusto se es a veces cuando se quiere socializar los delitos. Las bagatelas no sirven demasiado y aumentan las cifras y los índices, pero no son demasiado importantes; importante es lo otro. Parece que con el paso del tiempo van cambiando los conceptos en cuanto a afianzarse y afirmarse en el Gobierno.
Me quedo con la sensación de que hay cosas que son ilevantables, más allá de que se quiera hablar despectivamente de la camioneta, del chofer, de los perros, como se dijo aquí. En relación con esto último, yo no hablé de perros, sino de una persona que es transportada ida y vuelta, por lo que el vehículo hace el trayecto cuatro veces al día desde el Kilómetro 23 hasta Maldonado. Yo dije al Ministro ‑que tampoco me lo contestó‑ que le habían mentido y que ese papel un tanto ridículo que le trajeron y le hicieron leer faltaba a la verdad, cuando decía que Cassou es el chofer de la Jefa de Policía de Maldonado. ¡No es cierto! Y él mismo, como Ministro del Interior, dispuso el traslado del Sargento Lima de la Jefatura de Policía de Montevideo en comisión a Maldonado, con la función específica de ser chofer de la Jefa, por lo cual no es cierto lo que se le hizo leer al Ministro. Le siguen mintiendo, Ministro, sus subalternos, sus subordinados; téngalo claro.
Tampoco me quedó claro, en definitiva, cuál es el concepto del Ministro en cuanto al pago de la hora-ciudad, en lo que es la administración de los dineros públicos. Creo que es un hecho gravísimo y reafirmo los conceptos que ya volqué en esta Sala.
A mí tampoco me duelen prendas; tampoco me duelen prendas. Cuando se me ha querido decir algo de mi Partido, lo he tenido que bancar; lo banco con tranquilidad. Porque cuando uno ha andado derechito en la vida, no tiene miedos. Yo sé que esto es de ida y vuelta y que así como uno pega, recibe, pero cuando uno está limpio es recibir y nada más, es sacar la cara y salir al otro día de nuevo. En esa estoy y en esa me va a encontrar la población de mi departamento. Nadie me va a callar ni me va a amordazar cuando detecte una situación delictiva, inmoral, ilegal, no ética y corrupta, como ocurrió con esta situación en la Jefatura de Policía de Maldonado. No tengan la más mínima duda de que esa va a ser mi línea de acción y mi proceder, denunciando las chicas, las medias y las grandes, todas, porque para mí la moral y la ética no tienen cuantía en cuanto a la magnitud de las cifras. Son procederes y maneras de comportarse en la vida. Por eso es que cuando uno mide a una persona que se sale de la línea en una chica o en una media, mañana también se podrá estar saliendo en una grande.
SEÑOR CARDOSO (don Germán).- Señor Presidente: cuando se habla del aumento sustancial del número de efectivos policiales, y se lo anuncia con bombos y platillos, me parece muy bien. No me opongo, y felicito al Gobierno de que se preocupe y aumente en ciento setenta los efectivos policiales. Pero quiero recordar al señor Ministro, que ha dicho que no recuerda la cantidad de efectivos de la Jefatura de Policía de Maldonado, que son exactamente mil setenta. En el año 2003 eran setecientos setenta, y en un año el ex Ministro Stirling nombró trescientos más. Lo digo porque el señor Ministro aseveró que los Gobiernos anteriores no habían hecho nada por fortalecer la plantilla de policías en Maldonado en los últimos años, frente al aumento poblacional, demográfico, tan importante. Esta es una falsedad más. ¡No es cierto! En el año 2003 la Jefatura de Policía de Maldonado aumentó sus efectivos policiales en más de trescientos. Eso debe quedar claro.
Para terminar, quiero recalcar al señor Ministro que le he propuesto abrir las puertas del penal de Las Rosas en las próximas horas para una delegación de parlamentarios de este Cuerpo, con la presencia del propio Ministro y de la prensa del país, para que se vea la situación espantosa y pavorosa que allí adentro se vive, de la cual el señor Ministro, le guste o no, es el único y mayor responsable directo. Si no me contesta, me dirigiré a la Comisión de la Asamblea General para solicitarlo.
Muchas gracias, señor Presidente.